A pesar del complejo escenario económico que ha golpeado al consumo masivo en Argentina, la venta de los activos locales de Carrefour parece estar a punto de concretarse, con un reconocido empresario y ex político argentino, Francisco De Narváez, liderando las preferencias para quedarse con la operación.
El holding europeo Carrefour, que busca sostener sus negocios en mercados considerados estratégicos como Francia, España y Brasil, ha decidido desprenderse de sus activos en Argentina, un país que desde hace varios años ha dejado de ser atractivo para las multinacionales y donde no desea destinar fondos millonarios para apalancar sus operaciones. Si bien la intención inicial era concretar la salida a fines de 2025 o principios de 2026, las negociaciones se aceleraron y el anuncio sería inminente.
Este apuro se debe en gran medida al contexto económico negativo en el sector de consumo masivo, que acumula más de 18 meses de caídas constantes, con un derrumbe cercano al 40% y una rentabilidad cada vez menor para las cadenas. Un reporte de la consultora Moiguer señala que, tras meses de mejora, los indicadores económicos "empiezan a encender sus primeras luces amarillas", y la recuperación económica no llega a todos, profundizando desigualdades. Esto ha llevado a una menor valuación de Carrefour Argentina, pasando de una pretensión inicial de u$s2.000 millones a una estimación actual que ronda entre los u$s800 millones y u$s1.000 millones.
Este escenario adverso hizo desistir a varios interesados o los dejó con menos chances. Por ejemplo, Grupo Día, actor líder en supermercados de descuento, descartó por completo la adquisición. Otros, como los supermercados de proximidad o cadenas chinas, solo habrían mostrado interés en el segmento de locales Express, mientras que Carrefour busca vender el "paquete" completo de sus activos.
En este competitivo panorama, Francisco De Narváez, dueño del Grupo GDN y de la cadena Changomás (adquirida tras comprar las operaciones locales de Walmart en 2000), "pica en punta" y es "el elegido" por el conglomerado europeo. Fuentes cercanas a la operación confirmaron que el empresario "corre con ventajas" gracias a la propuesta presentada al board de Carrefour a través del Deutsche Bank.
De concretarse la operación, De Narváez, quien en 2024 anunció una inversión de u$s300 millones y ya cuenta con una entidad financiera propia como el Banco de Servicios Financieros, se quedaría con las 700 sucursales que Carrefour opera en el país. Esta adquisición transformaría significativamente el mapa del retail argentino y podría convertir al nuevo grupo supermercadista en el mayor empleador de Argentina, superando los 30.000 trabajadores.
Otros interesados que siguen en carrera, aunque un paso más abajo, son Alfredo Coto (dueño de la cadena Coto) y la dupla Inverlat-Newsan. Sin embargo, todas estas potenciales fusiones deberán ser analizadas por la ley de Defensa de la Competencia para evaluar sus alcances y una eventual posición dominante en el mercado.