Conversaciones a contrarreloj, debates de pasillo, negociaciones en despachos y la “pesca” de votos. Así es el clima en la Cámara Baja donde se está dando el debate de la Ley Ómnibus, el megaproyecto enviado por Javier Milei al Congreso que no logra tener el visto bueno de los legisladores. Los diputados nacionales por San Juan Fabiola Aubone y Jorge Chica analizaron en Tiempo de San Juan el debate que se viene dando, donde destacaron que la falta de discusión es la principal falencia de les toca atravesar.
Ambos legisladores forman parte de las comisiones claves en el tratamiento de la Lay Ómnibus, por lo que han estado desde el día uno en cada uno de los encuentros, escuchando primero a los funcionarios del gobierno nacional como también a los distintos representantes de la sociedad civil que expusieron el impacto de la normativa en sus áreas particulares.
Tanto Aubone como Chica coincidieron que no solo hay una falta de espacio para el debate, sino también de agenda. “La semana pasada hicimos el pedido desde el bloque para que se escucharan a todos los ministros, y luego, tener la voz de toda la sociedad en términos de interés y de afectación de intereses. Lo cierto es que nos llegó una citación, asegurando que las reuniones arrancaban, pero sin conocer la agenda. Faltando quince minutos para el inicio del debate nos enteramos quienes iban a estar, a qué sector representaban. Así ha sido toda la semana”, detalló la legisladora Fabiola Aubone.
Por su parte Chica aclaró que, al no haber agenda, mucha de la información que se maneja en el Congreso proviene de los medios de comunicación como comentarios en off. “Viene dándose información extraoficial indicando que se podría dar el dictamen entre el lunes o martes y sesionar la próxima semana. No tenemos agenda y mucha de la información que se maneja es en off. Creemos que la semana que viene podría sesionarse, pero no es seguro”, comentó.
Además de la falta de agenda, que no permite tener un conocimiento real sobre el cronograma, los diputados señalan que no existe un dialogo abierto con el oficialismo. Aubone comenta al respecto que no se está permitiendo la discusión. “Seguimos con reuniones informativas, y es verdad que ante esa situación se pide la palabra, pero no se está discutiendo como corresponde. La verdad es que eso es preocupante, porque entendemos que vamos a tener que trabajar solos. Todo el tiempo hay que estar atentos y sabiendo por diarios y noticias”, indica.
Si bien el reclamo de la falta de debate está puesto a nivel general en todo el documento de la Ley Ómnibus, el foco se hace en aquellos temas que consideran cruciales, como la delegación de poder, por ejemplo. “Ninguno de los presidentes ha tenido la delegación de poderes que se establece en el proyecto. Vamos a dar la discusión para buscar la mejor solución para el crecimiento del país”, asegura Chica.
Por su parte, Aubone agregó: “Hay modificaciones que son incoherentes. Se puede modificar, pero lo cierto es que necesitamos, cuando se hace una reforma de esta característica a una ley de fondo que es mucha más amplia, hacerlo de manera integral. Si se va a modificar algo, hay que revisar todos los artículos para ver si esto sigue siendo coherente y congruente, que no genere un vacío. Esto es lo que no ha pasado. Hay una mirada poerteñocentrista en todos estos proyectos, donde quedamos desdibujados como habitantes de las provincias”.
Muchos de los reclamos que se hicieron fueron aceptados en una primera instancia por el oficialismo. De acuerdo a los trascendidos, el dictamen saldría entre el lunes o martes, y la intención del gobierno de Javier Milei es llevar el debate al recinto el miércoles 24 de enero, el mismo día del paro de la CGT nacional. Al menos, eso es lo que se escucha en los pasillos del Congreso, pero nada es seguro por estas horas.