Arde Troya en la Unión Docentes Agremiados Provinciales (UDAP). Tras el rechazo a la propuesta del Gobierno provincial y la feroz interna en el sindicato docente, en la tarde de este miércoles hubo un picante plenario en el camping del gremio. Tras varias horas de reunión, resolvieron que únicamente los afiliados decidirán la aceptación o rechazo de la oferta del Ejecutivo local. Además, hubo una fuerte autocrítica por la disputa entre dirigentes de la actual gestión y hasta se habló de una posible sanción o expulsión de dos secretarios.
“Analizamos la propuesta gubernamental con las últimas modificaciones. Determinamos que solamente se bajará el mandato a las bases, pero únicamente decidirán los afiliados”, dijeron fuentes calificadas a Tiempo de San Juan, tras más de cuatro horas de reunión. La postura de los adeptos será recibida hasta el próximo viernes 18 de agosto. Hasta el momento, no hay una tendencia de aceptación o rechazo a la oferta del Ministerio de Hacienda sanjuanino.
Cabe destacar que UDAP y los dos gremios docentes restantes (UDA y AMET) tienen tiempo hasta el lunes 21 de agosto a las 12 horas, debido a la liquidación de sueldos que efectuará el Gobierno provincial para el mes de agosto.
Fuerte autocrítica y ¿posible expulsión?
“Hubo una autocrítica por la repercusión de la interna en los medios”, confirmaron. Probablemente, lleven el caso del secretario Adjunto, Damián Ocampo, y la secretaria Gremial, Carina Lobos, a la comisión de disciplina del gremio. Allí evaluarán una posible sanción o expulsión de los sindicalistas.
Cabe preguntarse qué ocurrió al interior de UDAP. El conflicto empezó en el plenario que organizó el sindicato durante la mañana del último martes en el camping en La Bebida. El problema es interpretativo. La mayoría de los docentes -afiliados y no afiliados- votó el rechazo a las propuestas gubernamentales. Sin embargo, se hizo un corte -aparentemente consensuado- y definieron que sólo se tomaría en cuenta el voto afiliado que, en ese momento, estaba de acuerdo. Ergo, el mandato se interpretó como positivo en relación a la oferta salarial.
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La secretaria General, Patricia Quiroga, y el secretario Adjunto, Damián Ocampo.
En la décima reunión de revisión del sueldo de los maestros en el Centro Cívico cristalizó la discrepancia. Quiroga ingresó a la cita con las autoridades del Ministerio de Hacienda y del Ministerio de Educación con el mandato de acordar. Pero, en el trajín, Ocampo le informó que, en realidad, el mandato era negativo y debía rechazar. No lo hizo él de manera directa, sino a través de Lobos, que estaba en la mesa paritaria.
El martes, Quiroga lo explicó así: "Cuando estuvimos en el plenario, decidimos ver si únicamente íbamos a contar solamente a los afiliados o también a los no afiliados. Por amplia mayoría salió que únicamente los afiliados. A todo esto, nos habíamos quedado con lo que habíamos dicho acá, que ganaba la propuesta de afiliados, y ya habíamos aceptado la propuesta. Entonces, directamente se acerca la secretaria gremial (Carina Lobos), que estuvo desde un primer momento, pero no se había acercado hasta la mesa, a decirnos que estaba erróneo lo que estábamos diciendo, que no habían aceptado los afiliados".
Es lícito preguntarse si la interna en UDAP entre Quiroga y Ocampo, recientemente electos al frente del sindicato, volverá a incidir en las negociaciones salariales con el Gobierno local. Ocampo, por estas horas opositor a la conducción, dijo en declaraciones a Radio Sarmiento que “estamos quedando como ridículos y que faltamos a nuestra palabra. Dijimos que veníamos a hacer algo diferente y terminamos manipulando y ocultando información”. E internamente trató de mentirosa a la líder docente. "Contamos, y por una mínima diferencia se aceptaba la propuesta. Vos lo sabías muy bien que faltaban mandatos. Yo te dije que los mandatos de los afiliados daban por el rechazo a la propuesta. Yo a vos te lo dije y mentiste en el plenario”, dijo en un audio que trascendió a la prensa.
La propuesta del Gobierno
Con las diferencias expuestas, la secretaria General dijo en la reunión con la ministra Marisa López que no podía aceptar, lo repitió afuera a los medios de comunicación. Hubo revuelo. Un acuerdo paritario tiene como condición sine qua non que UDAP acepte. La razón estriba en que, al ser el gremio mayoritario, cuenta con dos votos. El resto, UDAP y AMET, sólo tienen uno. Y el Gobierno local debe lograr un 75% de los votos. La funcionaria uñaquista afinó el lápiz e hizo, de forma inmediata, mejoras a la oferta, con la idea de dar un cierre a la paritaria.
Al adelanto del 15% de agosto y el básico neto de 200.000 pesos garantizado, sumaron mejoras: que el nuevo ítem no remunerativo bonificable por antigüedad pase a ser remunerativo -una manera de engordar el sueldo- y también que pase de 37 puntos a 30 puntos, siempre atado al valor índice. Eso se agregaría a los aumentos en los ítems E66 y A56.
No cuajó ni en UDAP ni en los otros dos sindicatos. No hubo acuerdo. Los gremios deberán dar a conocer las mejoras a las bases y consensuar con el Ejecutivo cuando se reunirán nuevamente, de manera formal, para dar una respuesta definitiva. Tiene que ser en lo que va de esta semana, a lo sumo la que viene, para que impacte en el sueldo de agosto. Si no, pasa a septiembre.