Los primeros días de octubre del año pasado comenzó a operar Uber en San Juan, una novedad para los usuarios de transporte público que no fue bien recibida por la competencia como tampoco por la autoridad de regulación de la actividad, que es la Secretaría de Tránsito y Transporte de la Provincia. En su momento, con la gestión actual, hubo una fuerte postura contra la empresa y la forma en la que opera, pero con un nuevo gobierno, se flexibilizaron las charlas con la finalidad de lograr que sea una actividad dentro de las normas.
Así lo confirmó a Tiempo de San Juan el secretario de Tránsito y Transporte, Marcelo Molina. “Es un tema que se está trabajando, el sistema lo tiene que revisar. Hasta acá no es algo que está dentro del sistema. No esta adaptado ni adherido a la legislación provincial. Si ellos quieren funcionar en San Juan, se deben adherir a la legislación. Estamos trabajando para que se adhieran, en caso contrario, debemos tomar medidas”, aseguró.
El funcionario aclaró que no se puede hacer un control sobre la plataforma, por lo que el foco estará puesto en la autorización de los coches que presten el servicio. Al respecto indicó que si, por ejemplo, un remisero con licencia y vehículo autorizado presta servicios también en Uber, no existe ningún impedimento legal para que eso suceda.
“No podemos permitir y no se avala ni acompaña que sean vehículos no autorizados, es decir, los que no están habilitados por la Secretaria están desarrollando una actividad ilegal, suceda con Uber como con cualquier empresa. Si el auto no está autorizado, la actividad no está habilitada”, remarcó Molina.
Es por este motivo que por estas horas el área gubernamental está elaborando un protocolo de actuación que seguirán los inspectores para el control de los vehículos particulares que prestan servicios de transporte de pasajeros. Cuando el protocolo esté terminado, que esperan sea a la brevedad, se saldrá a la calle para evitar la discrecionalidad.