Alberto Fernández y Hebe de Bonafini nunca tuvieron una relación muy fluida, aunque siempre fue muy respetuosa. Esto empeoró tras la asunción del Presidente, su distanciamiento con Cristina Kirchner, y la reticencia a tomar decisiones políticas y económicas audaces.
Ayer, tras el fallecimiento de Hebe de Bonafini, la histórica dirigente de Madres de Plaza de Mayo y la luchadora más incansable por los derechos humanos en Argentina, el presidente cumplió con el mensaje de rigor en sus redes sociales, pero metió la pata.
"Con la partida de Hebe de Bonafini perdimos una luchadora incansable. Reclamando verdad y justicia junto a las Madres y Abuelas, enfrentó a los genocidas cuando el sentido común colectivo iba en otra dirección. Con enorme cariño y sincero pesar, la despido. Hasta siempre Hebe", escribió Alberto.
https://twitter.com/PrensaMadres/status/1594483020127313920
Desde la organización le respondieron con crudeza: "Sr Presidente no se perdió nada, el legado de las Madres vive en el pueblo. Relacionar la lucha de nuestra Presidenta con otra organización es un insulto. Por suerte Hebe hizo público todo lo que pensaba de usted".
https://twitter.com/PrensaMadres/status/1594483020127313920
Hebe había revelado en algunos programas de Radio de las Madres capítulos de su relación con el Presidente: "Me llamaba para explicarme cosas, yo le dije que si tiene que llamarme para explicar todo es porque está haciendo todo mal", supo decir.
El 17 de octubre, Día de la Lealtad peronista, Hebe también le dedicó alguna parte de su mensaje a Alberto: "Un montón de cosas que usted promete y después no salen. No nos engañen más con lo que dicen que van a dar porque después dan la mitad. No me gusta decir esto en la Plaza de Mayo".
“Nos da mucha tristeza porque usted siempre se junta con los ricos, con los grandes empresarios, pero a nosotros no nos escucha ni nos mira”, agregó.