OPINIÓN

Candidatos del Frente Todos: la comodidad de un líder que ordene, pero relojeando a los costados

Los nombres parecen decididos, la estrategia también. Los ajustes de Uñac dependerán de alguna picardía interna que envió señales y del tablero que tendrá enfrente en la general.
martes, 20 de julio de 2021 · 18:53

Sergio Uñac tiene por estas horas un plan definido en los trazos gruesos, pero que podrís soportar algún que otro ajuste en la medida que se descubran las cartas opositoras y el clima interno. Si no las muestra decididamente es justamente por eso.

El gobernador es el comandante en jefe excluyente en el campamento del oficialismo, sus decisiones serán inapelables. Pero eso no implica que resulte un proceso sencillo, exento del terreno pantanoso en el que suele caer el sistema político en estas fechas de cierre de listas de candidatos.

No lo es porque de un solo sartenazo debe acertar en sintonizar tanto la demanda ciudadana de las puertas para afuera como todos los equilibrios internos necesarios para mantener a flote una estructura política diversa. Con complejidades desde la sintonía de más o menos peronismo –por caso- o en qué lugar ubicar al Bloquismo, hasta las terrotorialidades de caciques que demandan más atención en estas fechas.

Los nombres de esa carpeta del gobernador para la fecha límite de candidaturas que opera el sábado hasta su último aliento no tienen demasiadas sorpresas. Son las que aparecen en todos los mentideros desde hace meses, con alguna que otra incorporación de último momento a la que se aludirá.

Wbalberto Allende es el colaborador más efectivo del gobierno provincial en Diputados, su problema es que es uno solo. Indivisible. Serviría tanto para la renovación parlamentaria en la que está en juego su banca, como en la integración de un equipo de gobierno provincial renovado para el último tramo. Algo que también está en carpeta, pero para otro momento luego de las urgencias.

Fabiola Aubone compone un equipo de mujeres con proyección junto a su colega de Hacienda Marisa López y la de Salud, Alejandra Venerando. Éste última remontó mucho en sus últimas apariciones, a Marisa se la percibe sólida siempre, pero la señalada parece ser la titular de Gobierno. No hay una última palabra, todo puede cambiar, pero el sendero de estos dos dirigentes parece sellado a fuego.

Por lo que se advierte en las últimas movidas de la usina política del gobierno, la gran obsesión parece ser la de cómo sumar algo más al voto duro. Cómo agregarle variantes en la oferta electoral para no quedar entrampado en el caudal clásico proveniente del sector que siempre lo apoya. Y sumar alternativas para no estancarse en un techo bajo, pensando claro que el gobernador Uñac juega mucho de sus chances nacionales en este diseño.

Sin espantar, habría que agregar, a ese núcleo duro que no debería sentirse despreciado sino enriquecido. Cómo hacerlo, compleja labor la de estas horas hasta conocer el veredicto final: de este dibujo depende la suerte electoral y una porción prudente del futuro político.

Por eso se ensayan por estos días bocetos diferentes en las mesas de arena. Uno de ellos es sumar a la lista a algún dirigente con dosis justas de peronismo, pero que sintonice otras frecuencias. En ese sentido, la carpeta agregó a un joven intendente que no es del Gran San Juan.

Otra opción es la lista pura bloquista, una versión que toma cada vez más cuerpo y podría oficiar esas funciones de atracción de un voto diverso. Más aún si la encabeza, como suena, Laura Adámoli, adscripta al ADN bloquista e insospechable de proximidad al peronismo actual, ni siquiera como portador sano.

Con ella y otros dirigentes como Nardi, el bloquismo de la mano de Luis Rueda pretende dar el campanazo de una virtual resurrección. Un golpe de escritorio señalando acá estoy yo. Lógico, no es una tarea sencilla. Ni obtener una cifra decorosa que le permita recapturar identidad propia luego de décadas, ni de conformar una oferta política que sume y no espante a los que están de tanta diversidad. Un delicado equilibrio.

El número de listas también viene siendo objeto de especulación. Arrancó el proceso con la búsqueda de consenso en una sola lista por sector, luego se inclinó el escenario por la antítesis, tantas listas como fueran posible, en una remake del 2013. Ahora parece encallar el resultado en un razonable 2 o 3.

Del lado del oficialismo, aparecería la uñaquista pura y dura, la bloquista y luego sentarse a mirar el horizonte. Primero, si el giojismo traduce sus insinuaciones en hechos concretos. En la presentación del frente el martes pasado, el propio José Luis Gioja dejó su silla vacía y el uñaquismo prefirió hacerlo visible para la foto. ¿Señal de que arma una lista propia, aún sin él a la cabeza? Nadie lo sabe. Faltan horas para conocer el juego y calibrar el nivel de audacia. ¿Puede eso alterar los planes de Uñac? Difícil, sí que será una instancia a superar sin perder pulso.

El otro costado para el que debe mirar el gobierno es el armado opositor de Orrego. Porque si no aparece ni siquiera probable que una eventual salida a pista de una lista giojista a la interna altere los planes, no está del todo claro que no lo haga una lista opositora encabezada por Fabián Martín. Que es, se dijo, el opositor mejor considerado. Y puede generar un recálculo enfrente.

Lo que queda preguntarse entonces es: ¿conocerán de antemano la formación que tendrán del otro lado? Allí es donde empieza a jugar el reloj.

Comentarios