Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, el ex asesor presidencial y operador judicial del macrismo, fue declarado “en rebeldía” por la jueza María Romilda Servini de Cubría tras su solicitud a Uruguay de asilo político. La magistrada ordenó la captura internacional.
Simón está sindicado como una de las patas claves de lo que se denominó la “Mesa judicial “durante el gobierno de Mauricio Macri, y fue denunciado por el empresario Fabián De Souza, dueños entre otros medios de C5N.
La denuncia del empresario es contra el ex presidente Mauricio Macri y su entorno, del que forma parte el hoy radicado en Uruguay Simón, por “asociación ilícita”, para despojar al Grupo Indalo, en el que es socio de Cristóbal López, de sus empresas.
La orden que Servini cursó al ministerio de Seguridad y a Interpol tiene el último domicilio que Simón fijó en Montevideo. Además, ordenó la inhibición general de bienes y el congelamiento de las cuentas del prófugo, que es representante ante el Parlasur por Juntos por el Cambio.
En la principal fuerza de la oposición el pedido de asilo cayo muy mal. El mismo Miguel Ángel Pichetto declaró que "no es un guerrillero en un movimiento de liberación, si hay una causa tenés que venir y presentarte”.
Simón había informado el 15 de mayo que el 26 del mismo mes regresaría al país para presentarse a la indagatoria. La declaración fue postergada para junio por distintas cuestiones, entre ellas el Covid que padeció la jueza. Pero este lunes sorprendió con el pedido de asilo político a Uruguay, informado en una entrevista televisiva con el canal de noticias de La Nación. Allí Simón se mostró como un perseguido político, y aseguró que si regresaba a Argentina iba ser detenido.
Ante estas declaraciones, la jueza consideró que "su planteo es absolutamente improcedente, y parecería ser un atajo para obstruir el curso de la investigación, en un caso en el que, luego de más de dos años de trámite, no se le ha impuesto ninguna medida cautelar personal ni real que pudiera dar un viso de verosimilitud al temor que el imputado pretende sostener y, mucho menos, a lo que denomina 'persecución política'”.