Alberto Fernández le pondría fin al misterio sobre quién sucederá a Marcela Losardo al frente del ministerio de Justicia, cartera que funciona virtualmente acéfala desde hace 10 días.
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SUSCRIBITEAlberto Fernández le pondría fin al misterio sobre quién sucederá a Marcela Losardo al frente del ministerio de Justicia, cartera que funciona virtualmente acéfala desde hace 10 días.
El anuncio podría ser hoy lunes a última hora, en una entrevista televisiva, o mañana, sin embargo trascendió que el nominado sería el rionegrino Martín Soria.
Un análisis de los candidatos que peleaban el lugar:
Martín Soria: el nombramiento del diputado nacional rionegrino, hasta hace unos días el candidato más firme, sería visto como un guiño al cristinismo.
Soria es visto como otro ministro que llegaría listo para la pelea más dura con el establishment judicial, dispuesto a realizar cambios profundos.
Juan Martín Mena: el ex agente de la SIDE, segundo del ministerio de Justicia, donde ocupa la secretaría, es uno de los probables ministeriales, y cuenta con fuertes apoyos del Instituto Patria, donde reside el poder político de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Los opositores al gobierno aseguran que su nombramiento sería para "apagar la luz e irnos todos", porque sostienen que llegará con un espíritu confortativo, y decidido a terminar a como dé lugar el frente judicial que enfrenta la actual vicepresidenta.
Ramiro Gutiérrez: otro legislador nacional, bonaerense, pero con referencia política en el presidente de la cámara de Diputados de la Nación Sergio Massa.

Dentro del albertismo más puro se entusiasmaban con esta decisión presidencial, que podría suponer le primer paso con miras a distanciarse del kirchnerismo en cuanto a las presiones de este sector en las decisiones ejecutivas.
Alberto Iribarne y Julio Vitobello: los dos nombres serían un anillo en el dedo del albertismo antikirchnerista, pero tanto como el actual embajador en Uruguay como el secretario presidencial Vitobello no marcarían ninguna diferencia en cuanto a la gestión de Losardo, criticada por un amplio espacio del Frente de Todos por la lentitud en avanzar con reformas en el sector que tenía a su cargo.

Marisa Herrera: reconocida militante feminista, es la elegida de las mujeres del Gabinete, sobre todo para no perder otra ministra como sucedió cuando, tras la salida de María Eugenia Bielsa, fue reemplazada por Jorge Ferraresi.

Especialista en derecho de familia y una de las integrantes del espacio de notables a los que Alberto Fernández les confió la tarea de realizar recomendaciones en torno a la reforma judicial, no se la identifica claramente con ningún sector, pero tiene una persona clave del albertismo como muy cercana: Vilma Ibarra.
Graciana Peñafort: la sanjuanina es el sueño dorado de las huestes kirchneristas. Vehemente, polemista la abogada de CFK, de Amado Boudou, y secretaria legal del Senado de la Nación, es vista por la militancia del Patria como la persona que podría llevar a fondo, sin medir consecuencias, una pelea frontal contra el poder judicial, especialmente el Federal encarnado en Comodoro Py, y con en la Corte Suprema de Justicia.

Esta misma intransigencia augurada es lo que la aleja del puesto, dejándola prácticamente sin ninguna chance de ser nominada.
Una jugada de último momento
Algunos analistas señalaron que existe una chance de unificación de carteras, y las opciones serían dos.
Unificar Justicia con Interior, por lo que el ministerio quedaría bajo el control del dirigente de La Cámpora y actual ministro del Interior Wado de Pedro.
Unificar Justicia con Seguridad, y entonces quién quedaría la frente del área sería Sabrina Frederic, la antropóloga que, casualmente, en estas últimas horas enfrenta una tormenta por no haber podido asegurarle la seguridad al Presidente que terminó corrido a piedrazos en su visita a Chubut, donde fue a ver en persona los estragos causados por los devastadores incendios.
