RUMBO A 2021

La oposición zaguanea y el oficialismo se acomoda la piedrita en el zapato

Un panorama que revela por dónde pasan las conversaciones en la víspera del año electoral. Encuentros reservados y preocupaciones diferentes.
domingo, 22 de noviembre de 2020 · 11:20

Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan

“Hay mucho zaguán”. Así definió un operador veterano en el oficio, los contactos que están manteniendo por estos días en el arco opositor, transitando el último tramo de 2020 y a punto de encarar las legislativas nacionales de mitad de mandato.  Que haya o no primarias abiertas, simultáneas y obligatorias en 2021 cambiaría drásticamente el escenario. Por eso el diálogo tendrá mucho peso para unir todo lo que se pueda, siempre que se pueda.

Y no será sencillo. Hay incompatibilidades de base. En la telaraña de contactos tejida hasta ahora, hubo una conversación entre un encumbrado dirigente de ACTUAR y el referente más visible de ADN, Martín Turcumán, para ensayar un acercamiento. La reunión terminó sin punto de retorno.

Fue cuando le mencionaron al excandidato a gobernador la posibilidad de sentarlo a la misma mesa que Eduardo Cáceres. Que ni siquiera hagan el intento. Palabras más, palabras menos, así respondió el abogado que precisamente rompió con el PRO luego de una diferencia interna insalvable con el diputado nacional.

Turcumán en cambio sí estaría dispuesto a conversar con Marcelo Orrego, a todas luces el opositor mejor considerado por el electorado. Sin embargo, esa charla no debería partir de una invitación a trabajar para la re-reelección de Cáceres, porque sería directamente inviable. El santaluceño, que esta vez no será candidato, necesita de las PASO en 2021 porque le permitiría construir una compulsa lo suficientemente plural a ejemplo de lo que hizo Roberto Basualdo en 2013.

Sin primarias, se verían encerrados en un callejón sin salida: sería lista de unidad o directamente habría un abanico de competidores en la general. En la división del voto opositor, el oficialismo saldría beneficiado. El gobernador Sergio Uñac  motorizó el debate y lo instaló a nivel nacional el lunes 2 de noviembre, vía Twitter. Justificó la suspensión de las PASO en 2021 por doble motivo: reducir la movilización de personas en pandemia y ahorrar alrededor de 12.000 millones de pesos que costaría la realización de los comicios.

En cascada, unos 15 gobernadores se fueron sumando al planteo uñaquista. El propio presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, recibió al gobernador sanjuanino el miércoles 11 de noviembre. Acordaron iniciar una ronda de consulta para generar el consenso suficiente. Un legislador del Frente de Todos reveló el pasado viernes que siguen esperando algún guiño de la Quinta de Olivos. Por lo pronto, seguirá el contacto con los mandatarios provinciales, para sumar voluntades.

Esta jugada es vista con preocupación desde la oposición. El año próximo San Juan renovará tres de las seis bancas que tiene en la Cámara de Diputados de Nación. Terminarán sus mandatos los justicialistas Walberto Allende y Francisco Guevara (reemplazante de Daniela Castro) y el macrista Cáceres. En un escenario excepcional, el oficialismo debería triplicar a la segunda fuerza para quedarse con los tres escaños. Para encontrar un antecedente habría que remontarse a 2007, cuando el Frente para la Victoria barrió con el resto de los adversarios y la bloquista Graciela Caselles, en el tercer lugar de la lista, llegó al Congreso por primera vez. Una oposición dividida facilitaría esa meta. Se trata de una cuenta que todos están haciendo, de uno y otro lado de la grieta.

Tanto en el Frente Con Vos, que conduce Orrego pero que tiene una composición bastante  colorida, como en ADN, comparten este razonamiento. Es un buen punto de partida. Aunque las limitaciones son varias, el tiempo juega a su favor para acomodar las cargas. Falta bastante para las elecciones, pero en política esta lejanía puede ser muy relativa. Por eso hay tanto “zaguán” desde ahora.

Hay una curiosidad dentro de ADN y es que el actual titular del Ente Nacional de Comunicación (ENACOM) en la provincia, José Peluc, se sigue declarando opositor. Es funcionario pero no se reconoce ni siquiera como aliado. Tiene una mirada crítica respecto de algunos aspectos de la gestión de Alberto Fernández. Mucho más lejos aún se encuentra de Mauricio Macri y Cambiemos. En las elecciones de 2019 jugó con Roberto Lavagna, pero el ex ministro de Economía prácticamente diluyó el armado que había conseguido en las provincias. Eso no existe más.

El candidato que sostiene Peluc es Turcumán y ya lo ha lanzado en distintas entrevistas, públicamente. Pero es un movimiento preliminar. Las conversaciones siguen abiertas, las listas también. En esos contactos figuran los ex aliados del frente que compartieron en 2019, como Cruzada Renovadora. Aparentemente podría reaparecer en escena el ex intendente de Capital, Alfredo Avelín, quien retomaría la presidencia del partido que fundó su padre, tomando la posta de Nancy. Los cruzadistas no acostumbran jugar de teloneros.

ADN también está dialogando con bloquistas de distintos departamentos que salieron heridos de la interna y con Dignidad Ciudadana. Hubo un reencuentro con el partido de Alberto Sánchez, que revivió un viejo dilema. La cercanía con esta fuerza política implica un alejamiento del Partido Socialista, básicamente por la diferencia irreconciliable sobre el aborto legal.

Las charlas también están encaminadas con el radicalismo. Peluc guarda una buena relación con el próximo presidente de la UCR en San Juan, Antonio “Nito” Falcón. Incluso mejor que con el saliente Eduardo Castro. Por ahora el partido de Yrigoyen está sólidamente alineado con Orrego. Pero esa sociedad podría verse resquebrajada dependiendo de las relaciones a nivel nacional entre el macrismo y el mendocino Alfredo Cornejo.

Esa es otra de las aristas de la discusión: lo que suceda en 2021 será el puntapié inicial para las generales de 2023. Mientras Orrego bajó línea entre los suyos apostando nuevamente por un tablero dividido en mitades, sin espacio para terceros ni la “ancha avenida del medio”, la concepción de ADN tiene una interpretación diferente. Plantean estirar los tiempos hasta ver quién asoma en frente. Identificar quien “no debe llegar” al Congreso. Y entonces unir todos los esfuerzos para generar un acuerdo que al menos tenga esa coincidencia.

“Sin PASO tenemos que ser más generosos. Si nos tenemos que poner de acuerdo en quiénes no tienen que llegar, va a ser más fácil. Mientras tanto vamos haciendo zaguán”, definió uno de los referentes consultados.

La misma fuente reveló que en 2019 estuvieron a punto de cerrar un acuerdo con Orrego pero la condición era que se apartara del macrismo. El santaluceño terminó siendo candidato aliado de Juntos por el Cambio y se quedó con la primera minoría. Nada hace prever que ahora vaya a girar su postura. En los debates parlamentarios desde el 10 de diciembre en adelante se ha mantenido perfectamente alineado.

Mientras tanto, en el oficialismo ven con cierta preocupación la instalación de temas que podrían deteriorar la popularidad del presidente en San Juan, cuando haya que salir a pedir el voto el año próximo. El proyecto para legalizar el aborto provocó una gran incomodidad en quienes tendrán que votar próximamente en el Congreso, porque Fernández se identificó personalmente con la iniciativa. Todavía no tuvieron reunión de bloque, pero esperan que haya alguna petición de “acompañar”.

Votar en contra del aborto en 2018 resultó ciertamente más sencillo, porque se trató de un debate abierto, promovido por el entonces presidente Mauricio Macri, quien ni siquiera se pronunció a favor de la iniciativa. Fue una discusión que dividió en verdes y celestes de manera transversal a los partidos políticos. En esta ocasión, la militancia de Fernández genera cierta preocupación de parte de los legisladores sanjuaninos. De todas formas, el propio presidente al momento de presentar el proyecto pidió “respeto” para quienes piensan distinto. Sería esperable que ese criterio amplio incluya a los propios.

El asunto equivale, por otra parte, a una molesta piedra en el zapato en la relación con la Iglesia Católica. Monseñor Jorge Lozano fue uno de los obispos que se paró con mayor firmeza al decir que si Fernández prometió la ley del aborto en campaña, también prometió heladeras llenas y la sociedad sigue esperando que se ocupe de ello. El chispazo con el Arzobispado altera el clima local.

Quienes se imaginan haciendo campaña por las legislativas el año próximo, miden milimétricamente sus pasos para salir lo menos dañado posible. No desafiar a la Casa Rosada, pero tampoco confrontar con la postura mayoritaria del electorado.

 

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