Situación

Esperanza en Agricultura Familiar de San Juan por el cambio de gestión en Nación

La Subsecretaría (que antes era Secretaría) sufrió un desguace descomunal por parte del gobierno macrista. En la provincia, los productores chacareros fueron los más perjudicados por las políticas implementadas.
lunes, 9 de diciembre de 2019 · 07:20

La Subsecretaría de Agricultura Familiar (SAF) es una dependencia del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca que bajó de rango desde la asunción de Mauricio Macri a la presidencia de la Nación en 2015 (era Secretaría). Desde ese momento, despidos, desfinanciamiento y desdén dejaron a cientos de chacareros sin la ayuda estatal y a las economías regionales completamente desamparadas en San Juan.

Antes de la gestión macrista, había 110 organizaciones vinculadas a la SAF, 37 con personería jurídica y 6 de comunidades de pueblos originarios. En cuanto a las ferias comerciales, en 2015 había 8 ferias francas, las cuales nucleaban a más de 150 feriantes y comercializaban una amplia cantidad de productos de distintos rubros incluyendo agroindustria, artesanías y verdura en fresco. Hoy se trabaja solo con 30 organizaciones y ya no existe el vínculo con ferias.

“A fines de 2015, ni bien asumió el gobierno de Macri, se empezó a concretar su verdadero plan de gobierno que consistió en cambiar la distribución del ingreso en favor de los más ricos y desmantelar el Estado para que los grandes grupos económicos de la ciudad y del campo recuperaran sus privilegios”, sostiene Fernado Lucero, ingeniero agrónomo, trabajador de la SAF San Juan, delegado de ATE y militante en el PJ provincial en la Junta de Concepción.

Fernando Lucero

Además, apuntó: “Ellos venían con un relato de eficiencia del Estado, empezaron a hablar de los ñoquis, de la grasa militante, y eso fue todo un relato construido por ellos para desguazar una política pública que trabajaba específicamente con un sector que a ellos no les interesaba: el de la agricultura campesino-indígena.”

Hasta el año 2015 San Juan contaba con 16 departamentos con equipos técnicos, mil familias de productores vinculados con asistencia técnica, capacitación, apoyo a la comercialización, créditos y subsidios a la producción. En la actualidad, se redujo el trabajo a 7 departamentos con asistencia técnica esporádica y a 400 familias de productores.

Se les dio de baja del Monotributo Social Agropecuario a 800 familias, que quedaron por fuera de la economía formal, sin cobertura de obra social ni aportes jubilatorios. También se dieron de baja las 5 mil familias sanjuaninas registradas en el Registro Nacional de Agricultura Familiar (RENAF).

En la misma línea, Belén Silva Mallea, quien fue despedida de la Subsecretaría en 2018 y reincorporada por una medida cautelar de la Justicia a mediados de 2019, indicó: “Es un sector que para desarrollarse necesita del Estado y de un modelo económico que apunte a fortalecer el mercado interno, las economías regionales. Lo que pasó fue todo lo contrario, favorecieron al sector que exporta y no al que vende en el mercado interno”.

Belén Silva Mallea fue reincorporada gracias a una cautelar.

En algunas dependencias del Estado macrista, el ensañamiento con los trabajadores fue mayúsculo: de los mil despidos que hubo en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, 700 fueron de la SAF.

En San Juan, hacia fines de 2015 había en total 40 trabajadores: 36 en Ley Marco (Planta semi permanente) y 4 con contrato Fundación Argeninta (Monotributistas), especializados en aspectos productivos, socio organizativos y en comercialización. Hoy, a días del fin del ciclo macrista, quedan en San Juan 15 trabajadores, más un funcionario de la gestión Cambiemos, Eduardo Salinas, quien fue precandidato a intendente de Albardón en las últimas PASO provinciales.

El gobierno macrista había manifestado su intención de mejorar y modernizar la gestión pública nacional, incluido el trabajo de sus ministerios y organismos descentralizados, pero nada de eso sucedió”, sostuvo Fernando Lucero.

“Para lo que viene es imprescindible reconstruir y reorganizar la actividad del Estado en este sector. Para ello lo primero es revisar los despidos arbitrarios de cientos de profesionales, técnicos y administrativos que formaban parte de la SAF. Además, la nueva SAF necesitará de recursos presupuestarios para retomar una labor clave, que contribuya a reducir la inseguridad alimentaria, genere puestos de trabajo y fortalezca las cadenas de valor de las economías regionales del interior del país”, sostuvo el delegado de ATE, quien ve con buenos ojos el nombramiento de Luis Basterra a cargo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

Comentarios

Otras Noticias