A través de una carta, la pareja del senador Julio Cobos confirmó que no asumirá como secretaria en la Cámara Federal de Apelaciones de la Justicia Federal. Lo hizo luego de que MDZ diera a conocer que el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, había autorizado la creación del cargo en el que Obon iba a ser nombrada.
"Ha sido un verdadero honor que me considerasen para tan prestigioso cargo en la recientemente conformada Cámara de Apelaciones Federal de Mendoza. Sé que cumplo con los requisitos establecidos, que tengo la capacidad y las ganas para desempeñarlo correctamente pero también entiendo que se ha generado un manto de dudas sobre mis condiciones y sobre mi pareja, algo que no quiero ni puedo permitir por lo que he decidido declinar y no aplicar al mismo", aseguró en el escrito.
La polémica se había desatado a raíz de la escasa experiencia de Obón como abogada, ya que se había recibido este año en la facultad Siglo XXI. Para muchos trabajadores de la Justicia Federal esta situación representaba una ofensa, debido a que llevan años capacitándose para llegar al cargo de secretario.
Desde el entorno de Julio Cobos habían justificado la designación de Natalia Obon en base a su capacidad de trabajo, pero finalmente la joven que también tiene el título de licenciada en Nutrición prefirió evitar la polémica y anunció que no asumirá en el cargo.
En el escrito que publicó en sus redes sociales asegura que no es la primera vez que su estado sentimental la convierte en blanco de la polémica y recordó que se llegó a hablar de un embarazo inexistente. "Temas muy graves, tristes y lesivos. No importó el profundo daño familiar y personal que ocasionaron y por supuesto luego nadie se preocupó por desmentirlo ni rectificarlo", lamentó.
"Existió, existe y existirá una mujer con identidad propia por sobre el “es pareja de”. Soy y existo y me forjé más allá del hombre con el que comparto y transito el camino cotidiano", afirma Obon.
La presencia de Obon en Tribunales Federales había levantado polvareda a nivel nacional. Tanto es así que el propio Lorenzetti había intentado despegarse de la situación aduciendo que el firmó la creación del cargo sin saber para quién estaba destinado.