Encargadas del refrigerio para los fiscales de la escuela Antonino Aberastain, María Luisa Martín y Silvia Páez le sirvieron a Sergio Uñac un dafecito y le convidaron una semita, después de que el Gobernador emitió su voto. En esa parada obligada por el olorcito que desprendía, se concentraron las viandas del PJ, sánguches de milanesa y gaseosa, y varios funcionarios que fueron a acompañar a Sergio y Rubén a votar. María Luisa y Silvia se pusieron orgullosas a contar que ambas, cada una en su momento, fueron secretarias de Sergio cuando apenas se iniciaba en política. Una de las infidencias que contaron es que al pocitano le costó aprender a bailar folklore y que tenía problemas con el zapateo, pero después lo terminó dominando. Mirá qué otras cosas dijeron las chicas uñaquistas, con saludo de Sergio al final incluido.
viernes 24 de abril 2026





