"Para las víctimas de este proceso se provoca la liberación, porque se les devuelve valor a sus palabras, pudimos decir qué mundo queríamos construir, mirar al frente a los imputados también fue un acto de liberación. Por eso, este proceso, aunque tuvimos que volver al infierno, tiene sentido, porque los sobrevivientes ya no somos víctimas, somos ex víctimas". Con esta frase, Margarita Camus cerró pasadas las 13,30 el primero de los alegatos en el tramo final del megajuicio por casos de lesa humanidad en San Juan. La actual jueza habló conmovida, desde su doble rol de abogada querellante y víctima de los crímenes de la última dictadura que se investigan. Y se ganó un aplauso de pie de muchos de los asistentes a la histórica audiencia del proceso que se inició en noviembre de 2011.
Visiblemente emocionada, Camus ahondó sobre la significancia del juicio que tiene a 7 ex militares en el banquillo de los acusados. Y pidió "que se recalifiquen" los delitos sexuales cometidos durante la llamada lucha antisubversiva: "¿a quién se le puede ocurrir que inventemos estos relatos?" se preguntó Camus. Y siguió: "por eso, vamos a solicitar que se recalifique estos hechos de abusos y violaciones sexuales. Esto es un proceso que también tenemos que hacer las víctimas, que fuimos manoseadas, que se nos tiraron encima, violadas. El valiente testimonio de Lidia Paparelli dio cuenta de las secuelas, no sé si alcanza la palabra ´traumático' para calificarlo. Entonces, solicitar que estos hechos de los que fuimos víctimas las mujeres sean recalificados y que se visibilice que la violencia sexual fue una herramienta más de la maquinaria del terror. Los hombres también fueron víctimas, pero la cultura machista no los dejó contarlo".
Camus, nieta del gobernador hasta el '76 Eloy Camus, quien fue detenida y torturada en la época militar, subrayó en el alegato que "todas fueron detenciones ilegales" , que "todo procedimiento del Ejército fue legitimado por el Poder Judicial, nombrado por los militares" y que "no éramos presos legales los que estábamos a disposición del PEN (Poder Ejecutivo Nacional), sino presos que se sabía dónde estábamos".
"No nos alcanzan las palabras para marcar el horror de sentirnos excluidos de la condición humana. Con este objetivos de la tortura también se pretendió moldear a la sociedad, no había que hacer nada, había que callar, había que ocultar. Por eso nos encapuchaban, porque en el fondo eran unos cobardes al interrogar", siguió Camus. "Ninguno esperaba que reconocieran lo que hicieron, si no tuvieron hombría cuando lo hacían", expresó sobre los imputados. En el banquillo de los acusados están Jorge Olivera, Osvaldo Martel, Daniel Gómez, Horacio Nieto, Alejandro Lazo, Gustavo De Marchi y Juan Francisco Del Torchio.
El abogado de Margarita Camus, Fernando Castro, retomó los alegatos desde las 15 y empezó ratificando que deben recalificarse los delitos sexuales de la dictadura en San Juan y profundizó sobre el caso Camus, quien reconoció a sus represores durante el proceso.
miércoles 29 de abril 2026




