Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan
No terminó de sanar las heridas internas el PRO y ya aparece otro conflicto intestino, esta vez por la candidatura a diputado nacional. Mientras Eduardo Cáceres ya grabó las imágenes para su spot televisivo con Mauricio Macri en San Juan, el sector liderado por los hermanos Gustavo y Eugenia Raverta salió a pedir pista con los avales debajo del brazo. El interventor Eugenio Burzaco pateó las definiciones para más adelante. Pero hizo algunas sugestivas declaraciones que permiten anticipar la tormenta. Difícilmente se abra el juego a una votación.
La concejal capitalina Eugenia Raverta ratificó las pintadas con su apellido que, en fondo amarillo y letras negras, aparecieron en distintos murales de la vía pública. “Uno de los candidatos es Cáceres. Pero también está como candidato Gustavo Raverta. Creo que cualquier afiliado tiene derecho a participar. Lo que se requiere son los avales y nosotros los tenemos”, desafió.
“Hay un candidato que, es manifiesto, tiene el apoyo de Macri. Y hay otro candidato que tiene los avales. El elector es el que tiene que decidir. No una persona, a dedo”, advirtió Raverta.
Enterado del contendiente interno, Cáceres ensayó un tono conciliador. “Es bueno para el partido que haya varios dirigentes con intenciones de representar una banca en el Congreso de la Nación”, dijo a Tiempo de San Juan.
Conocedor de su respaldo porteño, el precandidato aclaró que “la organicidad del partido” terminará definiendo. No es un dato menor: el PRO está intervenido en San Juan desde fines del año pasado y por lo tanto toda su estructura de conducción –incluida la Junta Electoral- desapareció y se concentró en la figura de Burzaco, el enviado macrista.
Burzaco regresará a la provincia este mes, según dijo a Tiempo de San Juan desde Buenos Aires. “Todavía no tenemos una posición. Lo vamos a pensar. Todavía faltan un par de meses”, apuntó el interventor.
Aclaró que la postura en el búnker macrista porteño no cambió un milímetro: siguen pensando solamente en Cáceres. Y se mostró poco amigo de una interna en el PRO. “No sería lógico, en un proceso electoral de primarias con otros socios del frente, ir a otra interna en el partido. Pero no está definido”, dijo.
Mientras tanto, Cáceres reveló que la campaña comenzó a rodar el martes 19 de febrero, con la visita de Macri a San Juan. El jefe de Gobierno Porteño lanzó la estrategia no sólo en la provincia sino también en otros puntos del país especialmente seleccionados como Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba. Luego se sumó La Pampa con la candidatura del ex futbolista xeneize Carlos McAllister.
“Si bien el apoyo a nivel nacional ya está iniciado en base a un lineamiento, no tiene por qué quitarle el lugar a otros dirigentes que puedan tener intenciones de presentarse”, suavizó Cáceres.
Dijo que sí se imagina una interna “con cualquier persona que tenga intenciones”. Pero advirtió que el PRO está intervenido y que los procesos internos no pueden llevarse a cabo ordinariamente. “No hay autoridades. ¿Quien recibe los avales para la lista? Toda la organicidad para plasmar una lista quedaría trunca con la intervención”, apuntó.
“Quien debería darle luz a la candidatura de Gustavo Raverta o cualquier afiliado sería el interventor”, señaló Cáceres. Y Burzaco ya habló.
Polémica e intervención
En octubre de 2012 llegó a San Juan el interventor del PRO, designado en Buenos Aires, Eugenio Burzaco. Tenía la misión de ordenar el partido en San Juan, tras los enfrentamientos internos. El 11 de septiembre un sector había promovido la remoción del entonces presidente de la fuerza política, el diputado Hugo Ramírez. A la cabeza de la operación estuvieron los hermanos Gustavo y Eugenia Raverta, ambos provenientes de Recrear, el partido de Ricardo López Murphy.
Tal vez el origen distinto les dio una identidad diferente a los hermanos que siempre se mostraron críticos a la conducción de Ramírez y con autonomía de movimiento. Le cuestionaron al diputado provincial no ejercer una oposición más agresiva en la Legislatura, que permitiera tomar una distancia nítida del giojismo-kirchnerismo.
Desplazado Ramírez de la presidencia del partido, inmediatamente asumió Gustavo Raverta, porque era el vicepresidente de la institución.
La intervención dispuesta en Buenos Aires descabezó por completo a la conducción partidaria en San Juan y provocó el malhumor de los Raverta, que consideraron esta medida como un avasallamiento de la fuerza provincial, regida por su propia carta orgánica.
“La sociedad nos mira atentamente y no le gusta que nos mostremos peleándonos entre nosotros”, dijo Burzaco aquel 12 de octubre. Desde aquel día se cuentan los 180 días que debería durar la intervención. Entre otras metas, el porteño planteó la reforma de la carta orgánica partidaria para evitar remociones con tanta facilidad.
Mientras tanto, un grupo de afiliados -entre los que se encuentra el ex candidato a intendente de Caucete Jorge Amarfil- impulsa un amparo ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para abortar la intervención.