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Una semana escandalosa en materia política se vivió en Ullum. Nuevamente, como si fuera la tercera parte de la misma película, el intendente Daniel Albarracín y el diputado Leopoldo Soler se trenzaron en una pelea sin precedentes, porque en esta oportunidad se trataron hasta de “ladrones”. En el medio de los dimes y diretes, padres de alumnos de la EPET Nº 9 tomaron la escuela. El jefe comunal calificó de “movida política” el accionar de los padres.
Ullum es un departamento atravesado por los problemas políticos. Siempre se generaron entre funcionarios, que terminaron resolviéndose fuera del palacio municipal. El binomio Albarracín-Soler, que se quedó con la intendencia y la banca departamental en las elecciones del 2011, no tardó demasiado en disolverse.
La sonrisa pos elecciones duró poco. El 9 de mayo se dio el primer escándalo en la puerta del palacio municipal. El diputado, Leopoldo Soler, fue a la puerta del municipio a pedir con un megáfono que el intendente lo atendiera, el episodio terminó con la policía interviniendo en el conflicto.
La parte dos del enfrentamiento se dio seis meses después, cuando Albarracín anunció su retirada del basualdismo y su acercamiento al Frente para la Victoria. El legislador le saltó a la yugular al intendente, al que tildó de “traidor”. Ante los dichos de Soler, el jefe departamental respondió que él siempre perteneció al justicialismo y que su unión con Basualdo nunca se hubiera dado si el PJ le hubiera dejado un lugar en las listas en las elecciones.
En menos de un año de gestión, la fórmula que resultó ganadora en Ullum terminó disolviéndose en todo sentido. El intendente y el diputado se pelearon y Albarracín hasta se cambió de partido.
Este año nuevamente se reavivó el conflicto entre ambos funcionarios. Una serie de entre dichos culminó con duros calificativos de por medio. “El intendente Albarracín se enriqueció considerablemente en poco tiempo”, arremetió Soler en el inicio de una disputa que terminó con una denuncia de la máxima autoridad departamental, quién no se quedó atrás a la hora de contestar.
Hasta la toma de una escuela terminó convirtiéndose en una supuesta “movida política”, según las palabras del intendente. Los padres de los estudiantes que asisten a la EPET 9 tomaron el edificio luego de realizar una serie de reclamos ante la municipalidad y el Ministerio de Educación para que mejoren las instalaciones. En el establecimiento educativo no funcionan los baños, no hay calefacción de ningún tipo, tampoco ventiladores, los vidrios están rotos y falta mobiliario. Hasta el viernes 19 de abril la escuela seguía tomada esperando la llegada de una solución.
Las peleas entre el intendente y el diputado también han sido causales de renuncias. En abril del 2012, dos funcionarios decidieron pegar el portazo por diferencias insalvables con Albarracín. Tanto el Secretario de Gobierno, Edgar Pelayes como el Secretario de Obras y Servicios Públicos optaron por alejarse de la función pública. La última noticia relacionada con cambios en el gabinete, que finalmente no se dieron, se produjo el 12 de abril, cuando el intendente les pidió a todos sus funcionarios que renunciaran. Si bien todos lo hicieron, aún no acepta ninguna dimisión. “Les pedí la renuncia para que se pongan las pilas”, añadió el jefe comunal.
Problemas y más problemas siguen suscitándose en Ullum. Los pobladores ya están acostumbrados, incluso dan por sentado que la novela tendrá muchos capítulos más.
