“Un 11 de octubre de 1973, hace justo 40 años, estábamos jugando al fútbol en la Escuela de Enología con todos los compañeros del Secundario del Santo Domingo. Ahí tuvimos un choque y me quebré el fémur. Yo jugaba de wind izquierdo y dentro de todo el grupo de los que estábamos jugando estaba Miguel Sepúlveda, que vino a arreglarme la pierna. Ahora, un 11 de octubre de 2013, tengo un accidente, me fracturo la misma pierna izquierda. Así que después de 40 años tengo el accidente en la misma fecha, en la misma pierna, y en Valle Fértil el médico que me atiende apenas se cae el helicóptero y me lleva la ambulancia es mi ex compañero Miguel Sepúlveda. Otra coincidencia es el horario, la clase de gimnasia era a las 15,30 y lo de Valle Fértil también”. El revelador relato es de Daniel Tomas, quien se repone de la tragedia aérea que hace casi tres meses conmovió a los sanjuaninos, dejando a José Luis Gioja en Terapia Intensiva y provocando la muerte de la diputada nacional Margarita Ferrá.
Tomas se recupera en su hogar y, en perspectiva, recordó las coincidencias entre los dos accidentes que marcaron su vida: el que tuvo de adolescente y el que sufrió en el helicóptero oficial semanas atrás. Entre la pena por la pérdida de Margarita y la esperanza por ver a los sobrevivientes mejorando, el legislador se reencontró con Sepúlveda y recordaron juntos las dos experiencias, con detalles asombrosamente recurrentes.
“Cuando éramos jóvenes, ni por las tapas Miguel pensaba ser médico, después se fue cada uno a su carrera. Me acuerdo que él me ayudó con el Pepe de la Colina, que también era compañero de la escuela. Trajeron unas tablas, me entablillaron y me subieron a la parte de atrás de un Citroën de la Seccional 4ta, porque no llegaba la ambulancia. Y fuimos al Hospital Rawson”, rememora Tomas sobre su primer accidente. Y agrega: “Me acuerdo bien que era 11 de octubre porque se festejaba antes el Día de la Madre, y el que le fue a informar a mi mamá que me había quebrado fue el Pepe de la Colina”.
Sobre el accidente reciente, a Tomas le quedó todo grabado a fuego en la cabeza. “Cuando me llevan al Hospital de Valle Fértil, apenas miro para arriba lo veo a Miguel Sepúlveda, a mi compañero, hasta le conozco la voz porque lo he visto desde que íbamos al Secundario muchas veces. Me dijo que se había cortado la luz en Valle Fértil, mientras me hacía los primeros auxilios”.
Daniel y Miguel se ven seguido, como hace un par de años para la inauguración de mejoras en el hospital vallisto. Pero desde el accidente no se habían visto. Se reencontraron el 24 de diciembre en la casa del legislador, especialmente convocados por Tiempo de San Juan. Juntos rememoraron los dramáticos momentos de los accidentes, mechados con felices anécdotas de escuela. “La primera vez estuve 45 días enyesado y como dos meses de rehabilitación y ahora más o menos también 45 días de rehabilitación”, apuntó el diputado otra de las coincidencias.
“Yo la verdad que recuerdo vagamente todo, él tiene más memoria que yo”, dijo Sepúlveda sobre el episodio escolar con Tomas. “Yo de chico quería ser médico pero habré hecho lo que podía, éramos niños”, agregó. Obviamente, el médico tiene el recuerdo fresco del último accidente: “Me llamaron de San Juan que se había caído el helicóptero, yo me fui inmediatamente al Hospital y estaban trayendo los heridos. Cuando lo vi a Daniel me quedé tranquilo porque estaba compensado. Lo atendí y esperamos que lo trasladaran. Fue muy dramático y muy triste, yo nunca esperaba que pasara algo así, en ese helicóptero hemos viajado a las sierras, una cosa impensada. Ya Daniel hace un par de años que no lo veía porque lo suelo ver en actividades oficiales. Verlo así, después de semejante accidente, nos dejó conmocionados a todos, pero gracias a Dios los cuatro pacientes se recuperan”, analizó Miguel, quien es un conocido médico rural, que a veces visita a lomo de mula a los enfermos que viven en las sierras inaccesibles para los autos en el Valle.
Tomas y Sepúlveda, ambos de 55 años, no sólo fueron compañeros 7 años de Secundaria en el Santo Domingo, sino que juntos estudiaron un tiempo Medicina en Mendoza, antes de que el legislador se recibiera de abogado. Tras el brindis navideño, quedaron en volverse a ver. La próxima, en la casa de Miguel en Valle Fértil, para tener recuerdos más gratos de ese lugar.
“Pasaron muchos años y justo se da lo mismo que en el tramo más importante de mi juventud, la fractura, y ahora la misma situación, y él, mi compañero, ahí las dos veces. Es como un ángel guardián que tengo”.
Daniel Tomas.
“Mucha gente me ha comentado que hay coincidencias con el otro accidente, es una cuestión anecdótica linda y manchada de tristeza también pero con un final por lo menos feliz para los 4 pacientes que se salvaron”.