lunes 27 de abril 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
análisis

Salvador Massa

Los codazos para acomodarse detrás de Sergio, el Massa con futuro y promesa de salvados para unos cuantos. Ibarra y Basualdo pican en punta, pero a ambos le aparecen interferencias. Por Sebastián Saharrea

Por Redacción Tiempo de San Juan

El nombre del prócer del título –o de la ciudad jujeña- va con doble z y alude al célebre médico argentino que dedicó su vida a investigar el mal de Chagas-Mazza. Si lo ponemos con doble s, la referencia automática será al nuevo fenómeno político de este año a cuyas piernas se juega una multitud como herramienta más eficaz para salir del influjo K. Para ellos, también será salvador aunque se llame Sergio.
Cada vez que aparece un fenómeno como éste en el eje político y mediático nacional porteño, no tarda en irradiar su influencia a la periferia. Y cuando se imponen, estos fenómenos terminan salvando a más de uno en las provincias, generalmente a los primeros portadores del nombre en cada distrito, los de “la primera hora”, que reciben la oleada nacional en cada provincia y alteran las cosas tierra adentro de tal manera que los “referentes” locales de los emergentes nacionales de moda no tardan en pasar por caja.
Sobran los ejemplos en San Juan sobre cómo una oleada, una moda, una ráfaga o lo que sea en términos políticos irradiada por la tele metropolitana termina arrasando contra lo que se ponga. Desde los fenómenos más gruesos hasta los menos recordados. Está en caso del fulgurante ascenso de Jorge Escobar de la mano del fenómeno Menem, la no menos increíble consagración de Alfredo Avelín de la mano de la aplanadora De la Rúa, la llegada de Gioja meses después de la irrupción de Néstor Kirchner o el posicionamiento de decenas de dirigentes cuando le fue bien a sus dirigentes nacionales, y su consecuente eclipse si es que les va les va mal: Roberto Basualdo con el Adolfo, Colombo con Julio Cobos, el radicalismo en los tiempos de Alfonsín en 1985, y hasta el caso actual de Cáceres con Macri. El crecimiento de figuras nacionales supo dejar tributo en sus dirigentes locales como los casos de Elisa Carrió, de Hermes Binner y el recordado bull dog López Murphy. El único que consiguió neutralizar la estrella nacional fue Leopoldo Bravo hace 30 años, cuando el inicio mismo del incipiente período democrático consiguió que el aluvión alfonsinista no coronara en San Juan. Lo hizo uniéndose a él.
Se entiende entonces por qué tanta desesperación por abrazar antes que nadie en la provincia a la estrella incipiente del firmamento político nacional, de probadas aptitudes en octubre con un triunfo consistente en Buenos Aires y con ganas de agrandarse a una candidatura presidencial dentro de dos años. El que lo haga primero, o el que obtenga lugar en la primera fila, seguramente tendrá rédito si es que el challenger termina coronando y no se manca en el camino, como ocurrió tantas veces.
Picó en punta Mauricio Ibarra por vía de su amigo Felipe Solá, diputado nacional con mejor suerte que el rawsino porque logró renovar su banca de la mano del fenómeno de Tigre. Nomás vio una hendija, Ibarra entró al massismo y reportó en sus filas los dos meses finales de su cargo en el Congreso. Volvió al llano, pero mantiene encendida esa llama de ilusión en las piernas de Massa: si termina concretando lo que insinúa, seguramente él tendrá el buen destino que siempre aguarda a los de la primera hora.
Salió a empardarle la jugada nada menos que Roberto Basualdo, compañero de ruta de Ibarra pero últimamente con los puentes cortados luego de la interna en la que el rawsino acusó al senador –siempre por lo bajo- de haberle jugado mal. Basualdo mantuvo un encuentro con Massa para los flashes que fue presentado como una cuestión sin demasiado relieve, pero que estuvo destinado a enviar señales. Y cumplió: la polvareda que levantó no se apaga aún, especialmente entre el macrismo, que es el sector político que compite por los mismos votos de Massa y donde ya comienzan a hablar de traición para referirse a todo aquel que establezca lazos secretos con el hombre de Tigre.
Completaron el poker de allegados políticos sanjuaninos a Massa el camionero Enrique Castro, un tanto devaluado como consecuencia de los tropezones de su referente Moyano, a no ser que un hipotético regreso del camionero a la lucha callejera le devuelva algo la mística perdida. Por ahora, Moyano negocia su incorporación nacional al bloque de Massa después de la derrota inapelable de octubre, cuando decidió apostar a De Narváez y casi su candidato, el canillita Plaini, se queda afuera. Si lo hace, en San Juan entrará Castro a forcejear por el estandarte de Massa, deberá arrancar bien desde atrás.
Completa el cuadro la ramificación local del partido de Alberto Fernández, ex jefe de campaña y jefe de Gabinete de Néstor y Cristina y actual jefe de campaña de quien lo sucedió como jefe de gabinete de Cristina. Marcelo Pérez –ex funcionario de Turismo- fracasó dos veces en hacer aterrizar en San Juan a Alberto y, por lo pronto, en la provincia cotiza bien lejos entre los referentes sanjuaninos.
Ahora surgirán algunos problemas naturales en este acomodamiento sanjuanino de la propia massista. El primero lo tendrá el propio Ibarra, el pionero, quien acaba de sorprender a todos con profundo ejercicio de conciencia sobre su perfomance política de los últimos años: “me equivoqué”, disparó en una entrevista sin concesiones en Banda Ancha con Daniel Tejada. No es habitual y hasta cuesta encontrar antecedentes sobre alguna autocrítica pública similar de algún dirigente provincial, e Ibarra la hizo de manera descarnada, a corazón abierto, ante una impecable perfomance periodísitica.
Lo que no dejará de hacer el lance de Ibarra es abrir el juego, en un tablero de constante redefinición del rol opositor. Es que la entrevista lo fue llevando hasta que Ibarra terminó aceptando una reconciliación con José Luis Gioja, quien supo ser su líder y guía y con quien luego rompió relaciones y se convirtió en su más feroz rival.
La dimensión de esa nueva relación puede ser de carácter personal, de carácter político, o de ambos. Si sólo es personal, Ibarra podrá mantener sus huesos en carriles opositores, como sería Massa, sin problemas. Si además es político, como sugiere la cátedra ante cierto interés de regresar al oficialismo provincial, le costará un poco más mantener el tono crítico a niel nacional: ¿se podrá ser a la vez oficialista en la provincia y referente de Sergio Massa a nivel nacional? Siempre esa clase de preguntas no admite una respuesta tajante, más bien existe margen prudente para la sorpresa.
El otro serio inconveniente que aparece en el horizonte de los referentes sanjuaninos es cómo se chocan las simpatías de Massa con las de Macri, entre ellos y hasta ahora enemigos íntimos de respetable relación pública y puro veneno fuera de cámara. Le pasó a Basualdo, de excelente vínculo con Macri, cuando visitó a Massa y se ligó todo tipo de reproche del macrismo sanjuanino, que le enrostró “no haber avisado”. Se lo dijo Hugo Ramírez –ahora vice del PRO detrás de Eduardo Cáceres- de fuerte vínculo con Basualdo.
La única solución para este entuerto es que haya fumata blanca entre el porteño y el tigrense, y resuelvan sus diferencias en una interna abierta, como sugiere el Basualdo. Si no, habrá problemas y los sufrirán más de uno en San Juan, cuando les pregunten: ¿de qué lado estás?


Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
El barrio Valle Grande en Rawson, el más populoso de San Juan, con 1.007 casas. Cuenta con una comisaría, un registro civil, una escuela y hasta un centro de salud. video

Las Más Leídas

San Juan confirmó cuándo serán las vacaciones de invierno 2026
Imagen ilustrativa.
Aberrante caso de zoofilia: condenan a una sanjuanina que se filmó y fotografió abusando de un perro
El barrio Valle Grande en Rawson, el más populoso de San Juan, con 1.007 casas. Cuenta con una comisaría, un registro civil, una escuela y hasta un centro de salud. video
Eduardo Elsztain se sumó formalmente a la pulseada por la línea de 500 kV a través de sus empresas mineras, en un conflicto que escala y suma nuevos actores de peso en San Juan.

Te Puede Interesar