Después de que la Justicia le dictara la prisión preventiva al sujeto acusado de un bestial ataque a su ex pareja, razón por la que fue imputado por intento de femicidio, fuentes allegadas a la causa indicaron que la presunta víctima contó su versión de los hechos y develó cuál habría sido el motivo de la furia del agresor.
La mujer que aún permanece internada en el Hospital Rawson manifestó que Matías Olmedo le propinó una paliza luego de que discutieran por su relación. Es que los jóvenes convivían desde hacía poco tiempo y la muchacha de 19 años tenía decidido terminar el vínculo y marcharse. Fue por ello que el sujeto reaccionó con la demencial agresión.
Si bien su salud no corre riesgo, la denunciante continúa siendo monitoreada por personal médico en el nosocomio de Capital, dadas las heridas que sufrió, principalmente, en el rostro. Las fuentes informaron que la misma presentó un corte en el cuero cabelludo, que tenía uno de sus ojos muy comprometido y que el área maxilar estaba siendo revisada por una posible fractura.
Acorde los informes del médico legista que revisó a la víctima, la fiscalía que investiga el hecho sospecha que Olmedo le propinó golpes de puño en el rostro, los que le desfiguraron el mismo. A pesar de que no presenta un riesgo importante, las autoridades encabezadas por el fiscal Leonardo Arancibia remarcaron que la joven llegó a perder la conciencia.
De hecho, trascendió que cuando los efectivos acudieron al domicilio de donde sucedió la violenta escena, la encontraron en un baño de sangre, entre sábanas y en el suelo. Quien había pedido a los vecinos que llamasen al 911 había sido el propio Olmedo, que como coartada aseguró que la chica había querido matarlo. Sin embargo, las pruebas del momento rápidamente lo acorralaron.
A Olmedo le dictaron 9 meses de prisión preventiva, por lo que mientras la UFI CAVIG instruye la causa, el femicida en potencia permanecerá tras las rejas en el Penal de Chimbas. El delito que pesa contra Olmedo, el homicidio doblemente agravado, tiene un castigo que va desde 10 a los 15 años de prisión.