Un joven ladrón pasará dos años y un mes preso en el penal de Chimbas por robar un paquete con 6 facturas de un negocio del centro de San Juan. No lo mandan a la cárcel sólo por este hecho, sino que el delincuente ya tenía una condena anterior en suspenso por otro hecho delictivo.
Su nombre es Marcos Alexander Rodríguez Leiva y no es la primera vez que cae preso, informó el Ministerio Público Fiscal. El joven protagonizó el hecho delictivo el domingo pasado en un negocio de calle General Acha, entre Córdoba y Santa Fe, en San Juan Capital.
Rodríguez Leiva entró a ese local comercial en compañía de otro muchacho. La dueña del negocio en ese momento estaba en el interior de la propiedad, pero los vio ingresar a través de las cámaras de seguridad. Fue ahí que salió a atenderlos, pero no pudo cruzar palabra alguna con los supuestos clientes. En ese instante, uno de los jóvenes manoteó del mostrador un paquete con media docena de facturas y emprendió la fuga junto a su cómplice, según el informe judicial.
Según informaron, Marcos Rodríguez tenía una condena en suspenso de 2 años de prisión. Esta ahora se la unificó con la última, de 1 mes de prisión.
La mujer gritó pidiendo ayuda y un hombre de la casa salió corriendo a perseguir a los ladrones. A los pocos metros atrapó a uno de los desconocidos, quien tiró el paquete con facturas. El otro muchacho alcanzó a escapar.
En los minutos posteriores apareció una patrulla policial y detuvo al delincuente que era reducido por los damnificados y otras personas. También llegó el personal de la fiscalía de Flagrancia. Después identificaron al sospechoso, que resultó ser Marcos Alexander Rodríguez Leiva, quien cargaba con una condena del 2022 en el Sistema Especial de Flagrancia de 2 años de prisión por otro hecho delictivo.
Rodríguez fue llevado este martes a tribunales, acusado del delito de hurto en grado de tentativa. Por medio de su abogado defensor y un fiscal de Flagrancia, el joven firmó el juicio abreviado. El juez Eduardo Raed refrendó el acuerdo y condenó al muchacho a 1 mes de prisión. Ahora bien, esta última pena fue unificada con la anterior y quedó una condena única de 2 años y 1 mes de prisión de cumplimiento efectivo. Con esto lo mandaron directo al Servicio Penitenciario Provincial.