Un ladrón tuvo la peor idea de meterse a robar a la casa de su vecina en Santa Lucía y sustraerle las reposeras, pero lo atraparon. Como ya tenía una condena anterior por otro delito contra la propiedad, lo llevaron a Flagrancia y lo condenaron a cumplir una pena de 2 años de prisión en el Servicio Penitenciario Provincial.
El delincuente es un tal Juan Pablo Olmos, quien fue apresado el jueves 25 de enero pasado. El joven trepó una pared y entró a un domicilio de calle Godoy Cruz en el Barrio Camilo Rojo, en Santa Lucía. Ahí tomó dos reposeras y una mesa pequeña y las arrojó hacia la vereda, con el fin de llevárselas.
La dueña de casa estaba en ese momento en la cocina y vio todo, entonces salió a intentar detener al ladrón. Lo conocía, dado que Olmos es vecino. Este no cesó en su accionar, incluso sacó un arma blanca para amenazar a la víctima y después corrió hacia avenida Circunvalación.
En esos minutos, la víctima salió a pedir ayuda y se encontró con una patrulla policial que recorría la zona. Aportó los datos y las características del ladrón. Esos uniformados después atraparon a Juan Pablo Olmos en el Lateral de la avenida, pero ya no llevaba el arma.
El fiscal Carlos Rodríguez imputó a Olmos del delito de hurto calificado por escalamiento en grado de tentativa y el juez Carlos Lima condenó este lunes al joven a la pena de 1 de prisión. Como tenía una condena anterior de cumplimiento en suspenso, le unificaron esa con esta última y le dejaron una pena única de 2 años prisión. Con eso lo mandaron al penal de Chimbas.