Llegó de visita a la casa de su madre y se terminó llevando un celular que no era de él. Lo atraparon y el ladrón terminó golpeando a su hermana. Rolando Álvarez fue detenido por hurto simple y lesiones leves en contexto de violencia intrafamiliar en concurso real. Además, se resolvió mediante un juicio abreviado condenar al imputado a 6 meses de prisión de cumplimiento condicional. Reglas de conducta: Exclusión del hogar. Prohibición de acercamiento al domicilio de 200 mts. Prohibición de contacto y de realizar actos molestos o turbatorios por cualquier medio con la tía, madre, hermanas y cuñados.
Esto se dio el domingo sobre las 3 de la mañana en el interior de una vivienda del barrio Marquesado III, en Rivadavia. El apuntado llegó hasta este domicilio de su madre, donde le preguntó si se podía quedar a dormir.
Veinte minutos más tarde y aprovechando la situación, tomó un celular J7 Prime que estaba arriba de una mesa y que correspondía a su cuñado. Cometido ilícito, pegó el portazo de la casa y se fue.
Su madre, sospechando su huida y la probable sustracción, despertó al resto de la familia alertando lo que estaba pasando. En esa ocasión, el cuñado de Álvarez se percató de la falta del celular y usó el teléfono de su esposa para ingresar y ver a través de su cuenta de Googlepor dónde estaba su celular.
La localización del móvil lo llevó a la calle, donde se encontraba todavía Álvarez. Su cuñado le recriminó que le entregara el celular y frente a la negativa, lo llevó hasta la casa donde vivía su hermana, quien intentó mediar pero el sujeto la agredió a golpes de puño en los brazos, causándole múltiples moretones.
Tuvieron que reducirlo hasta que llegó la policía. Fue condenado.