En junio de este año se corrió un rumor muy grande en el que decían que Luciana Teresita Bustos, única acusada en el crimen de Marcelo Amarfil en Las Chacritas, iba a admitir su delito y aceptar la pena perpetua. Tras el planteo, las semanas posteriores fueron de muchas idas y vueltas. Paralelamente, la UFI N°2 de Delitos Especiales a cargo de Francisco Pizarro siguió con la investigación correspondiente y preparando la acusación contra esta mujer. Ahora, tras tres meses de suspenso, se supo que Bustos tomó una decisión.
Según confirmaron fuentes judiciales a este diario, Luciana Teresita Bustos se decidió por ir a juicio y no aceptó el abreviado. Se supo que la fiscalía siguió firme en su postura con la pena, ya que no podían darle una menor a la perpetua. Ella está en la mira por homicidio doblemente agravado, alevosía y el vínculo -para el Ministerio Público está más que comprobado que tenían una relación-.
Desde Tribunales dijeron que la semana pasada se realizó una reunión entre la fiscalía, el abogado y la acusada. Se le dio a conocer que pena se le iba a dar y le dijeron que finalmente tomara una decisión. Ella optó por ir a juicio oral y público.
En fiscalía expresaron que todavía se está trabajando en la acusación y que se podría dar en las próximas semanas. Cabe destacar que el asesinato ocurrió en enero de este año y el plazo de la Investigación Penal Preparatoria todavía no se vence ya que es de un año, al igual que el plazo de la prisión preventiva.
Bustos, una científica e investigadora del CONICET, es la única acusada del ataque. Cuando se conoció la noticia del juicio abreviado, diferentes abogados penalistas salieron a hablar de esta situación y manifestaron: "La fiscalía debe probar los agravantes que endilgó en la IPP y si hay una duda, es obligatoria la absolución. En tal caso, de no ser probados, podría resultar una pena menor por un homicidio simple. Es por eso que abreviar una causa así sería un disparate", opinó uno de los letrados requeridos y agregó: "Sería como servir en bandeja al cliente".
Aparte del agravante de alevosía, la calificación para Bustos sería peor, ya que las fuentes revelaron que entre ella y la víctima existía un vínculo, que la académica tenía una doble vida y que Amarfil cumplía un rol importante en una de esas vidas, como amigo, socio y amante.
También existió la posibilidad que fiscalía le iba a poner el agravante de premeditación, ya que cuando se realizó la pericia en los celulares, a Bustos le hallaron chats con un conocido que le preguntaba por cloroformo y que si se podía conseguir en la provincia.
El crimen ocurrió el 17 de enero, en Las Chacritas, en 9 de Julio. Sucedió en el interior del automóvil Ford Fiesta, que se hallaba estacionado sobre calle Pellegrini y en el que se encontraban Bustos y Amarfil. Allí encarnaban un juego sexual, cuando la acusada sorprendió a la víctima, según la fiscalía, y lo degolló.
Minutos más tarde, un policía que patrullaba por la zona descubrió la sangrienta escena y, aunque en un principio la joven de 33 años aseguró que se trataba de un suicidio, las pericias la contradijeron y poco a poco la fueron complicando.