Era temprano cuando Brian salía de su casa para ir a trabajar. Su madre, como todos los días, lo despedía en la puerta de la vivienda. “Hijo, tené cuidado”, le había dicho esa mañana la mujer. No se volverían a ver hasta la noche. El joven iba a trabajar todo el día y su madre tenía una fiesta de despedida con la cooperativa textil que integra en el Barrio Huarpe. Esa noche, vísperas de Año Nuevo, se iban a juntar en la vivienda que residen desde hace unos años en el Barrio Teresa de Calcuta. Sin embargo, una juntada casual a pocas cuadras de su casa iba a torcer el destino de ambos.
“No sé en qué momento me llama un vecino y me dice `Doña Nati, venga que al Brian le pegaron un tiro´. Yo tenía a mi nieta en brazos, pero la dejé y salí corriendo hacia donde estaba mi hijo. Se me hacía eterno, no llegaba nunca. Una vecina me llevó en bicicleta hasta que llegué y lo encontré tirado…”, recuerda entre lágrimas Natalia, la madre de la víctima.
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Cuando los padres de Brian llegaron al lugar del confuso episodio, los vecinos ya habían intentado auxiliar al joven y hasta habían dado aviso a la Policía y personal de la ambulancia, ambulancia que nunca llegó. Natalia, a los gritos, pidió ayuda a un vecino para intentar trasladar el cuerpo de su hijo hasta la entrada del barrio, donde esperaba el personal médico: “Yo lo llevaba en mis brazos; él me miraba como pidiéndome ayuda y yo trataba de ayudarlo. La ambulancia no quiso entrar, nos estuvo esperando del otro lado de la Calle 5”.
El joven quedó tendido en el suelo de calle Frías y 5, lugar que se llenó de policías en cuestión de minutos. Natalia y Javier fueron directamente hasta el Hospital Rawson por recomendación, según contaron, del personal de la ambulancia. “Estuvimos esperando en el hospital y nunca llegaron. Después nos llamaron y nos dijeron que me necesitaban en el lugar, que necesitaban a la madre en el barrio. Yo cuando volví presentí algo. Y cuando vi todo vallado dije ´se me fue mi niño´. La Policía no quería decirme nada, sólo que me tranquilizara. Hasta el día de hoy espero que me digan algo”, expresó indignada la mujer.
Brian era mi niño y me lo arrebataron en un abrir y cerrar de ojos Brian era mi niño y me lo arrebataron en un abrir y cerrar de ojos
Brain era el único hijo varón del matrimonio -tienen además tres hijas-. Era el más compañero, el más cariñoso y el más compinche de una madre que lo llora todos los días. “Era un amor, era muy trabajador y guapo. Brian era un niño respetuoso, que nunca tuvo problemas con nadie. Respetaba a todos por igual y defendía mucho a las personas con discapacidad. Tenía un corazón enorme. Si preguntan en el barrio, jamás se peleó ni insultó a nadie. Siempre le enseñé que tenía que respetar a todos”, señaló la mamá.
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El asesino de mi hijo se nos ríe en la cara. Hace trasmisiones en vivo en Facebook, como si nada, riéndose, y nadie dice nada. Pedimos que se haga justicia, es una vergüenza. El asesino de mi hijo se nos ríe en la cara. Hace trasmisiones en vivo en Facebook, como si nada, riéndose, y nadie dice nada. Pedimos que se haga justicia, es una vergüenza.
Javier, de oficio plomero, dice que Brian era fanático de Boca y que este año había prometido retomar los estudios, los cuales tuvo que dejar por su trabajo en el premoldeado. Repitió una y otra vez que nunca tuvo problemas en la calle -el joven no tenía antecedentes- y que de hecho tenía una misión importante en su vida: ayudar a los chicos que “andaban por caminos equivocados”. “Se juntaba con todo el mundo. Al chico que lo mató lo había visto varias veces. Nosotros le decíamos que no se juntara con esa gente, pero él decía que no pasaba nada. Él quería sacarlos de la esquina, de la calle. A algunos los invitaba a trabajar, pero iban por tres días y después dejaban”, contó el hombre.
Para la familia, Brian estuvo en el lugar equivocado. Sostienen que aquel fatídico jueves que empezó con una simple juntada de amigos, con una gaseosa de por medio, nunca tendría que haber terminado con la muerte de su hijo. “Hay muchas versiones. Dicen que el tiro era para otra persona, pero no salió, y ahí mi hijo, queriendo tranquilizar al chico, terminó baleado. Nosotros pedimos que se haga Justicia. Nos dejó destruidos. Brian no era un niño malo... era trabajador, no tenía problemas con nadie. Nosotros hoy estamos muertos en vida”, aseguraron con dolor los padres de Brian Videla.
Crimen Barrio Teresa de Calcuta: Por primera vez, hablan los padres de Brian