Luego de haber sido liberado por las autoridades, el empresario que fue detenido por la brutal paliza que recibió Juan Manuel Salvalaggio volvió a presentarse en Tribunales. Se trata de Mariano Tomsig, a quien le extendieron las medidas cautelares hasta abril del próximo año. Es que si bien había salido de la prisión, no le habían fijado el tiempo de cese de las mismas y, por ello, el juez Federico Rodríguez marcó los límites.
Junto a sus abogados defensores, Ivana Salas y Rodrigo Aguirre, el hombre acusado de haber mandado barrabravas para que le propinaran una salvaje paliza al bolichero se comprometió a cumplir con las medidas coercitivas, con tal de permanecer en libertad. Entre ellas, el sujeto dedicado a los negocios suscribió que no entorpecerá la investigación y someterá al proceso, lo mismo que fijará el domicilio donde reside.
Además, deberá presentarse una vez por semana en la Comisaría 14ta, de Zonda, lo mismo que no podrá salir del país y, por tanto, entregó su pasaporte a la UFI Genérica, tal como la fiscal del caso, Daniela Pringles, lo había solicitado. Del mismo modo, se comprometió a no tener contacto con los denunciantes ni los otros imputados de la causa, incluidos los tres barras de Racing que fueron condenados en Flagrancia.
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Tomsig resultó aprehendido por las autoridades, después de que la víctima de la paliza lo señalara como el autor intelectual de la misma, junto a Martín Quiroga Massa. Ambos son empresarios de la noche sanjuanina y quedaron bajo las sospechas luego de que se remitieran actuaciones de Flagrancia.
Lo que se presentó al principio como un intento de robo -más tarde- tomó otro estado y fue cuando peritaron los celulares de los implicados lo que complicó las cosas y vinculó a los empresarios, ya que para el Ministerio Público, Tomsig y el ex presidente de la Federación de Box fueron los autores intelectuales de la embestida.
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Mensajes y llamados los ponen contra las cuerdas y, por tanto, durante los próximos meses serán seguidos de cerca por las autoridades, que determinaron un año de Investigación Penal Preparatoria. La teoría de la instrucción indica que Tomsig tenía un resentimiento con Salvalaggio, por haber perdido su fuente de trabajo, y por ello planeó el ataque con la colaboración de Quiroga Massa.
Tomsig sería el más complicado, ya que estaría vinculado de forma directa con la presunta contratación de los agresores y por ello había sido detenido, mientras que Quiroga Massa habría actuado como nexo entre los tres violentos y su colega. Frente a este contexto, surgió la duda sobre el supuesto móvil que habría tenido Tomsig para lesionar a Salvalaggio.
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Si bien todo es materia de investigación, fuentes allegadas a la causa le indicaron a este diario que creen que el motivo de Tomsig fue una acción de represalia, puesto que Salvalaggio lo habría dejado en evidencia en una cuestión laboral y, como consecuencia, Tomsig habría perdido su trabajo.
Las fuentes dijeron que Tomsig es allegado a un productor de espectáculos conocido en San Juan y que, a partir de este vínculo, participaba en la organización de eventos para el Gobierno. Es por eso que, en ese marco y por su rol dentro del entramado, le habría ofrecido a Salvalaggio el escenario de música electrónica de la Fiesta Nacional del Sol 2025, a pesar de que no estaba habilitado para ello.
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Acorde la investigación y tras la oferta que recibió de Tomsig, Salvalaggio consultó con autoridades y verdaderos responsables sobre ese tipo de definiciones, quienes respondieron que la promesa de éste resultaba falsa porque no tenía poder de decisión en ello. Esta situación que dejó entrever el empresario bolichero agredido habría generado malestar en los superiores de Tomsig, por lo que por esa razón habría sido despedido de sus funciones en la productora. A partir de ello, habría nacido el resentimiento que, según sospecha la fiscalía, provocó la contratación de los "matones".
Quien afirma el móvil del ataque por venganza es el propio denunciante Salvalaggio, puesto que para él no hay dudas. Sostiene que, por causa de sus dichos, a Tomsig lo apartaron del lugar donde estaba en la productora al finalizar la FNS y éste, en forma de represalia, esperó el momento adecuado para dar el zarpazo y, luego, le envió los barras para que lo golpearan brutalmente.