Un técnico en lavarropas deberá devolver el dinero que cobró y los repuestos que en su momento pidió a un cliente, al cual le prometió reparar un artefacto y embaucó con sus falsas promesas. Así lo acordó este lunes con tal de evitar ser condenado por el delito de estafa, causa que se le sumó a otra que afronta por supuesta violencia de genero.
Su nombre es Gonzalo Emanuel Olivares Chávez, quien fue denunciado por un docente en octubre pasado por no reparar un lavarropas. El damnificado, de apellido Luna, contactó al técnico con domicilio en Rivadavia para que arreglara un artefacto y por cuyo trabajo le cobró por adelantado la suma de 33 mil pesos, además de los repuestos. Eso fue a mediado de año.
image.png
La abogada Viviana Belén y el fiscal Adrián Riveros.
La cuestión fue que Olivares Chávez no cumplió con el trabajo y tampoco devolvió el dinero ni los repuestos. Luna se cansó de la falta de respuestas y en octubre último lo denunció por la maniobra fraudulenta en la UFI Delitos Informáticos y Estafas, donde abrieron la investigación penal contra el técnico.
image.png
El juez de garantías Eugenio Maximiliano Barbera.
La defensa encarada por la abogada Viviana Belén y el fiscal Adrián Riveros, de la Oficina de Soluciones Alternativas, arribaron a un acuerdo este lunes por el cual Olivares Chávez propuso enmendar el daño. El técnico llegó en calidad de detenido a la audiencia dado que en los últimos días fue detenido por una supuesta agresión a su pareja.
image.png
Gonzalo Olivares Chávez dijo estar arrepentido por lo sucedido.
La propuesta de solución alternativa fue expuesta ante el juez de garantías Eugenio Maximiliano Barbera y consultada al damnificado, para que diera su consentimiento. Este la aceptó, fue así que el magistrado resolvió hacer al lugar la solución alternativa: el técnico en lavarropas se comprometió a devolverle los 33 mil pesos en efectivo y los tres repuestos que exigió al cliente en aquel entonces. El docente estuvo de acuerdo y, aunque aclaró esa suma no estaba actualizada, lo que buscaba era que esto no ocurriera nunca más y estos técnicos no engañaran a otras personas.