El pasado agosto de 2024, Carlos Cabrera médico pediatra del Hospital Rawson llegaba a juicio tras considerarlo culpable de la muerte de una beba. El 30 de ese mes, el juez de Garantías Guillermo Adárvez le dictó 3 años de prisión condicional y lo inhabilitó a ejercer la medicina por un término de 5 años.
Esa condena fue impugnada por la defensa del abogado y la impugnación llegó a manos del juez Daniel Guillen. Tras un estudio de los agravios, el magistrado superior finalmente resolvió ratificar la condena para este sujeto.
El profesional de la salud había sido acusado por el delito de homicidio culposo, ya que el fiscal del caso, Iván Grassi, sostenía la negligencia o impericia en el ejercicio de su profesión. La investigación de la UFI de Delitos Especiales concluyó con que el imputado incurrió en mala praxis porque que no cumplió con el protocolo debido, cuando asistió a la menor que murió por causa de un grave cuadro de neumonía y la disminución de las defensas de su organismo.
--El pediatra en 2022 atendió a la criatura de un año y cinco meses, la despachó a su casa y al día siguiente murió.
Los padres de la beba de apellido Salina Santana aseguraron que, la madrugada del 29 de julio de 2022, llevaron a la chiquita a la guardia de pediatría del nosocomio y, luego de hacerle estudios, el imputado la observó, le recetó unas pastillas de Amoxidal 500 y se la entregó para que la llevasen a su casa. Sin embargo, no estaba en condiciones de ser dada de alta pues un día después falleció.
En base a esos estudios, Cabrera debió haber ordenado la inmediata internación de la beba, pero no lo hizo. Es por ello que el cuadro infeccioso pulmonar avanzó y la nena empeoró en las horas siguientes. El 30 de julio a la madrugada, los papás concurrieron desesperados al Hospital Marcial Quiroga y la médica que los atendió notó que la nena estaba muy grave. Ahí dispusieron llevarla otra vez a la pediatría del Rawson, pero la beba murió en la ambulancia mientras iban en camino.