El largo periplo del estafador serial peruano terminó, por ahora, en San Juan. El extranjero, que decía ser ingeniero, fue condenado este viernes a 3 años de prisión en suspenso por las estafas cometidas contra seis sanjuaninos y con un perjuicio de 4,5 millones de pesos. Si bien no irá a la cárcel, fijó domicilio en la provincia y deberá cumplir reglas de conductas.
Bruno Alonso Villalta Celi estaba preso desde el 15 de julio último, después de que lo detuvieran en el aeropuerto de Mendoza. El fiscal Eduardo Gallastegui, el ayudante fiscal Federico Pereyra y el asistente Federico Martínez, de la UFI Delitos Informáticos y Estafas, le imputaron seis hechos de estafas cometidas desde febrero a julio último.
El extranjero se presentaba como ingeniero y especialista en geología y bajo esa falsa imagen sembró amistades y conoció gente ligada a esa profesión, pero también cayeron otros. Entre otras de sus víctimas hubo una persona que le alquiló un departamento, un comerciante que le fio mercadería y comida y hasta un peluquero que le vendió ropa.
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La audiencia fue presidida por el juez de garantías Javier Lirola.
Siempre se sospechó que hubo más damnificados, pero en la investigación contabilizaron las denuncias de seis sanjuaninos por un perjuicio de 4,5 millones de pesos. Las maniobras consistían en pedir prestado de dinero y en otros casos adquiría comida o ropa con la promesa de pagar después. El último denunciante aseguró que le prometió transferirle dinero y le envió un comprobante del pago trucho.
Los investigadores policiales establecieron que Villalta Celi anduvo por otras provincias y hay versiones de que concretó los mismos engaños. En su propio país, en Perú, lo escracharon por estafador.
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El asistente Federico Martínez, el ayudante fiscal Federico Pereyra y el fiscal Eduardo Gallastegui de la UFI Delitos Informáticos y Estafas. Al extremo, la defensora oficial Emilia Nielsen.
El peruano estaba complicado, eso explica de por qué en la audiencia de este viernes se mostró dispuesto a firmar el juicio abreviado. La defensora oficial Emilia Nielsen y la fiscalía propusieron el acuerdo y el juez de garantías Javier Figuerola lo ratificó. Fue así que Bruno Alonso Villalta Celi reconoció la autoría en las seis estafas y el magistrado lo condenó a la pena de 3 años de prisión en suspenso, con la condición de que fije domicilio en la provincia y cumpla las reglas de comportamiento.