Luego de que una instructora del Servicio Penitenciario fuera denunciada por obligar a hacer ejercicios a una aspirante en medio de un ataque de asma, la justicia investiga si hay sospechas de una posible comisión de delito y para ello se vale de un equipo de profesionales médicos.
Es que según informaron fuentes judiciales, el fiscal a cargo del caso, Nicolás Schiattino, comisionó una junta médica para conocer cuestiones que le exceden como, por ejemplo, saber si Milagros Cortez terminó internada en terapia intensiva como consecuencia de las exigencias que sufrió de parte de la autoridad.
El representante del Ministerio Público solicitó no sólo la intervención de los médicos del Poder Judicial, sino también la participación de un especialista neumonólogo para que opine. Es que la muchacha que estuvo 10 días en el área de cuidados intensivos sufrió una fisura en el tórax y presentó una perforación en uno de sus pulmones, según detalló la familia de la joven que habló con este diario.
Los expertos evaluarán la historia clínica de la muchacha, primero para conocer su estado de salud y cómo el mismo llegó a deteriorarse al punto de terminar internada. Lo que apunta la investigación, acorde señalaron las fuentes, es saber cuál fue el factor que propició la afectación de la chica y si fue la actividad física lo que agudizó la situación.
Por el momento, la investigación se encuentra en etapa preliminar y, por tanto, el fiscal indaga para conocer si hay indicios de un ilícito por parte de la instructora que fue denunciada, identificada como Claudia Angélica Brizuela Tello. Para los abogados que representan a la familia de la aspirante, el hecho podría encuadrarse en el delito de vejaciones.
Susana Cortez, la hermana de la chica de 24, explicó que la salud de la estudiante es delicada. Tras permanecer en cuidados intensivos, fue derivada a su domicilio hace dos días y allí -lentamente- se recupera. Sin embargo, el panorama resulta complejo porque no puede movilizarse ni comunicarse como solía hacerlo. Al mismo tiempo, la familiar aseguró que la aspirante tenía el apto físico para realizar las actividades, incluso, destacó que se recibió en la carrera.
Brizuela habría obligado a la joven a realizar múltiples ejercicios cuando ésta le decía que no podía hacerlo por su estado de salud. La hermana de la aspirante aseveró que Brizuela le dijo "si tenés el pecho cerrado, abrilo", mientras la chica le explicaba que no podía seguir por esa razón.
Por tal motivo, los abogados querellantes solicitaron a la Justicia que se expidan los certificados para saber cuál es el rol de la mujer denunciada dentro de la Universidad Católica -donde se sucedieron los hechos- y del Servicio Penitenciario. Acorde manifestaron, habría sospechas de que su participación en la clase que derivó el drama tendría irregularidades puesto que la misma no estaría habilitada para brindar la clase.