La abogada defensora del cura Walter Bustos, Sandra Leveque, hizo todo lo posible para que su defendido quede en libertad, pero el fallo del juez de Garantías, Diego Sanz, no salió a su favor. El magistrado resolvió prorrogar la medida cautelar para el sacerdote.
El acusado deberá seguir cumpliendo la prisión preventiva en su domicilio por el término de dos meses y con la pulsera electrónica. La fiscalía había pedido esta prórroga, pero por 4 meses. El juez le bajó 2 meses porque cree que no queda mucho tiempo para que se complete la pericia que falta recolectar.
Cabe destacar que el cura estaba con prisión preventiva, pero hace una semana se realizó una audiencia donde el juez de impugnación resolvió otorgar la prisión domiciliaria a Bustos hasta que se cumpla el plazo (este sábado 1 de julio).
Ante la pronta fecha de que se cumpla la medida cautelar, el fiscal Mario Panetta pidió esta audiencia para extender la medida cautelar. La defensa se mostró en contra de la misma. Y finalmente el juez resolvió hacer la prórroga.
El fiscal se fundamentó en decir que necesitaba esta prórroga por que todavía hay prueba que recolectarse, porque la pena del delito puede ser efectiva -ya que tiene una condena previa, fallo que todavía no está firme- y que libre puede entorpecer la investigación influyendo testigos. Fundamentos que fueron necesarios por el magistrado en dar la extensión de la medida de coerción.
El cura está acusado de abuso sexual en perjuicio de un joven que cuando ocurrió el hecho tenía 15 años. El caso está en pleno proceso de investigación.