Este domingo, un joven de Chimbas fue detenido por la Policía en las inmediaciones de Porres y Tucumán, en la puerta de la Policía Federal. Se trataba de Alberto Peña, de 26 años, que mordió a un policía y le pegó a otro para evitar que se lo llevaran.
Tras esta historia de disturbios en la vía pública, sin embargo, hay un doloroso presente ligado a las adicciones y una madre que pide desesperada ayuda.
"Mi hijo es un chico con problemas de adicción hace 15 años, lo he tenido internado en el Proyecto Juan, en el Proyecto San Benito y en Buenos Aires", relató Lucía Antonia Sepeda, la madre del detenido.
Ese día, según Lucía, la novia quiso dejar a Alberto que ya llevaba un tiempo sin consumir. "Él entró a la casa muy alterado, quería suicidarse y yo le escondí todos los cuchillos, entonces salió a la calle", explicó la mujer.
La familia vive a dos casas de la escuela Policía Federal y, en un primer momento, se creía que Alberto había querido ingresar a robar a ese establecimiento. Esto, fue desmentido por su madre que asegura que él "corría para todos lados, estaba como loco" y que ella misma fue quien llamó a la Policía para que lo calmen.
"Pasó un policía de la motorizada y lo quiso entrevistar pero él me desconocía hasta a mí, estaba mal, se daba la cabeza contra la pared. El policía se le acercó y él le pegó dos piñas y se volvió a meter a la casa", relató muy angustiada Lucía.
Fue en ese momento, que el uniformado pidió refuerzos y llegaron más patrulleros a la vivienda de Alberto. "Yo los dejé entrar a mi casa y les pedí que se lo lleven para que me ayuden a tratarlo porque entre mi marido y yo no podíamos contenerlo", aseguró la mujer.
Así las cosas, un grupo de efectivos policiales se llevó a Alberto y, en el interior del patrullero, él se pegó más cabezazos contra el móvil y lo dañó.
En la Comisaría, había un ayudante fiscal de Flagrancia que estaba esperando para evaluar la situación. "Él estaba muy mal y le pedía a los policías que lo mataran. Yo hablé con el fiscal y le pedí que lo ayudaran. Yo sé que no es un santo pero voy a luchar por él hasta las últimas consecuencias", aseveró Lucía.
El joven, sigue detenido mientras su madre busca desesperada ayuda para poder tratarlo. "Lo que pido es que lo internen el psiquiatría del Marcial Quiroga para tratarlo", remarcó.
Alberto, continúa detenido en la seccional a la espera de una definición de la Justicia. Mientras tanto, enfrenta cargos por lesiones leves y daño agravado.