Después de 7 días encerradas en los calabozos, recuperaron la libertad las dos mujeres que se agarraron a golpes y cuchillazos en Rawson tras la pelea y el video viral de sus hijas en el Parque del Bicentenario. Las dos mamás se negaron a declarar y quedaron imputadas de agresiones reciprocas. La jueza correccional Mónica Lucero dispuso les prohibió que se acerquen entre ellas o mantengan cualquier tipo de contacto.
Ellas son Yamila Manrique (27) y Betiana Pizarro (31), ambas vecinas del barrio Los Médanos de Rawson. De hecho, viven enfrente y sólo las separa una calle, dijeron. Los dos son las mamás de las jovencitas que protagonizaron otro incidente, con golpes y mechonazos, en el parque de la Plaza del Bicentenario en Capital hace casi 10 días. El caso se hizo conocido por un video que captó la escandalosa pelea en la vía pública y en presencia de policías y otras personas.
No todo quedó ahí, porque las madres de esas chicas la siguieron el barrio. El miércoles de la semana pasada, Manrique y Pizarro se cruzaron en la puerta de un kiosco en la manzana Ñ del barrio Los Médanos. Empezaron a insultarse, después se agarraron de los cabellos y se trenzaron en una furiosa pelea a golpes de puño. Otras personas se metieron y tomaron partido por una y otra. Hasta les pasaron cuchillos y ambos se agredieron a puntazos.
Fuentes del caso revelaron que Manrique presentaba dos cortes en el cuero cabelludo, múltiples heridas corto punzantes en una pierna y golpes en distintas partes del cuerpo. A Pizarro le detectaron también hematomas y dos puntazos de arma blanca, indicaron.
Esa tarde los policías de la Subcomisaria del barrio Ansilta pusieron fin a la batahola y detuvieron a Pizarro y Manrique. También las llevaron al médico. En el Tercer Juzgado Correccional ordenaron que les imputaran por el presunto de delito de lesiones leves reciprocas y quedaron presas. Pasaron prácticamente una semana juntas en los calabozos de esa dependencia de Rawson. Al parecer, ahí limaron asperezas.
Este miércoles fueron llevadas a declarar ante la jueza Mónica Lucero. Manrique, por recomendación de su defensor el abogado Claudio Vera, y Pizarro con el asesoramiento del defensor oficial, decidieron abstenerse. La magistrada dispuso excarcelarlas, aunque ordenó también que se mantengan distanciadas y ni se dirijan la palabra para evitar otra pelea.