Es técnico en higiene y seguridad, pero aparentemente hacía trabajar en su propiedad a obreros sin ningún tipo de medidas de seguridad y ahora es el principal imputado por la muerte de un albañil. Es el dueño del terreno de Pocito donde el pasado 16 de marzo último perdió la vida un hombre que fue aplastado por una pared y la fiscalía de Delitos Especial le endilga la responsabilidad en aquella tragedia.
Se trata de Mauricio Morales, de 46 años, informaron en el Ministerio Público Fiscal. El fiscal Adrián Riveros, de la Unidad Fiscal de Investigaciones de Delitos Especiales pidió este viernes que se le impute el delito de homicidio culposo por la muerte de Orlando Ángel Luna. El hecho que costó la vida a este albañil sucedió el mediodía del 16 de marzo pasado en una obra sobre calle Lemos, 100 metros al Sur de Agustín Gómez, en Pocito.
La imputación fue formalizada este vienes en una audiencia presidida por el juez Diego Sanz y con la presencia de Morales y su defensa. El hombre es técnico en seguridad e higiene y trabaja justamente asesorando a empresas y firmas comerciales para evitar accidentes laborales, revelaron fuentes judiciales.

Luna, de 56 años, había sido contratado por Morales para que levantara una pared divisoria de 4 metros de alto, por 36 de largo, al lado de otra vieja pared de adobe. El obrero junto a otros dos albañiles comenzaron por lo primero, los cimientos. Fue así que empezaron a abrir una zanja de 1 metros profundidad por 60 centímetros de ancho y de 40 metros de largo.
Lo que no se percataron, aparentemente, fue que al cavar esa zanja fueron socavando los cimientos de esa otra pared de adobe. Sin darse cuenta, eso terminó por desatar la tragedia. Es que la otra pared no tuvo sostén y se vino abajo, con la mala suerte que la formación de adobe cayó arriba de Luna, explicaron fuentes judiciales. Los golpes que sufrió el albañil le provocaron serias heridas que ocasionaron su muerte. Otro obrero salió casi ileso, mientras que el tercero se salvó porque había ido a descargar unas bolsas de cemento.
A Morales le atribuyen la responsabilidad de esa muerte. De acuerdo a las primeras investigaciones, se constató que la obra no tenía autorización de la Dirección de Planeamiento. Por otro lado, no contrató a un ingeniero, arquitecto u otro técnico que dirigiera y supervisara la obra, explicaron. Empleó a esos albañiles sin contar con seguros por cualquier contingencia y éstos trabajaban sin ninguna medida de seguridad ni elementos de protección, según fuentes judiciales. Todo esto hace suponer que, siendo el dueño de la propiedad y el responsable de la obra, actuó con negligencia e imprudencia y por eso debe responder por esa muerte. No está preso porque el delito que le atribuye permite la excarcelación.