El sábado pasado diez sujetos cayeron detenidos, en una fiesta clandestina, por violar el aislamiento social y uno de ellos era nada más y nada menos que José Guajardo, quien estuvo implicado en la causa de femicidio de Brenda Requena, la joven albardonera asesinada por su marido.
Identificado como el amante de la joven, fue procesado por la justicia por incurrir en el delito de 'omisión de auxilio' ya que pudo salvar a la muchacha cuando estaba siendo atacada -la que finalmente apareció muerta- y no lo hizo.

Ahora Guajardo, que fue sorprendido en un procedimiento que se realizó a las 3 de la madrugada en el Barrio presidente Néstor Kirchner, recibió el castigo de Flagrancia: la probation. Mediante un juicio abreviado, el joven oriundo de Albardón fue obligado a realizar tareas comunitarias tres horas por semana, durante tres meses en la municipalidad de su distrito. También tendrá que pagar 500 pesos en concepto de reparación simbólica.
Lo insólito del caso es que el mismo día que se cumplía un año del macabro asesinato de la mujer con la que tenía un amorío, el 11 de julio, y que pudo salvar si no hubiera huido cobardemente, Guajardo estuvo de juerga sin ningún tipo de remordimiento.
Caso Brenda y el rol de Guajardo: el amante que escapó
José Guajardo, el amante de Brenda, si bien no está preso, el entonces juez provisorio Juan Pablo Ortega, a cargo del Primer Juzgado Correccional, imputó al muchacho por haber dejado desamparada a Brenda el día que el marido los sorprendió en el campo.
El magistrado entendió que Guajardo pudo ayudar a la joven madre pero no lo hizo, a sabiendas que su vida corría riesgo por la violenta situación. Aun así se marchó después de que Álvarez lo golpeara y ni siquiera dio aviso a la Policía. Dos testigos, amigos suyos, declararon que Guajardo les contó lo sucedido con Brenda y el marido y después siguió la conversación como si nada, hablando de fútbol, señalaron fuentes judiciales.
La madre de Brenda denunció a Guajardo, convencida que si éste le prestaba ayuda hubiese evitado el crimen. El 23 de agosto del año pasado, el muchacho fue procesado por el delito de omisión de auxilio. El juez lo hizo desde una perspectiva de género, porque actuó con "total desprecio por la vida de Brenda" y sabiendo la situación de vulnerabilidad de la joven -que era agredida físicamente por su marido- decidió escaparse y "la dejó librada a su suerte".