El viudo de 51 años que cayó preso en junio tras ser denunciado por su hija policía por graves delitos sexuales, ahora está más complicado. La jueza Gema Guerrero convirtió su simple detención en prisión preventiva y lo procesó por esos abusos que duraron 20 años.
El ahora procesado –no se lo identifica para preservar a la víctima- es un pensionado que vivía en Rawson, que es acusado de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por el vínculo, y abuso sexual con acceso carnal, también agravado por el vínculo, confirmaron fuentes judiciales. Esto puede terminar con una condena de 20 años de prisión.
La juez Guerrero, del Primer Juzgado de Instrucción, dio por acreditado los hechos y, además de disponer que el hombre continúe preso en el penal de Chimbas, le trabó un embargo de 600 mil pesos.
La denunciante es su propia hija, un agente de Policía que se animó a denunciarlo a fines de junio último. Había guardado el secreto durante décadas y recurrió a sus amigos para desahogarse, fue así que tomó coraje y concurrió a la Comisaría de la Mujer para relatar todo su padecimiento.
La joven mujer aseguró que su padre abusaba de ella desde que tenía 9 años, a través de manoseos. Tras la muerte de su madre, las aberraciones se volvieron una constante y más perversas. Fuentes judiciales revelaron que, según la denuncia, el hombre la llevaba a su cama y la violaba diariamente. Todo esto sin que sus hermanos lo supieran.
La chica soportó los abusos durante toda su juventud, incluso hasta mediados de este año. En la actualidad, ella tiene 29 años y es policía. El poder que el hombre ejercía sobre ella era tal que no la dejaba que tuviese novios y la controlaba hasta en el trabajo o la iba a buscar cada vez que se demoraba.
La víctima se cansó y abandonó la casa, mientras que decidió hacer la denuncia. Su hermano se enteró lo que pasaba y también se marchó. Esto molestó al padre, que no sabía que lo estaban investigando. Lo supo cuando la Policía llegó a su casa y lo detuvo.
La jueza Gema Guerrero escuchó el relato de la joven y a través de los psicólogos constató que no mentía ni fabulaba. Otros testimonios confirmaron sus dichos, además de las pericias. Eso fue más que suficiente para que esta semana dictara el procesamiento, con prisión preventiva, contra el viudo de 51 años. El fallo no está firma, por lo que puede apelar.