prisión preventiva

Procesaron al marido de Brenda por homicidio agravado por el vínculo y violencia de género

El juez Guillermo Adárvez dictó el fallo contra Diego Álvarez, a quien también lo acusó de un delito menor contra el amante, José Miguel Guajardo.
martes, 24 de septiembre de 2019 · 08:05

A más de dos meses del brutal asesinato de la joven albardonera Brenda Requena, cuyos restos fueron descuartizados e incinerados, el juez que instruyó la causa decidió procesar con prisión preventiva al marido, Diego Álvarez, por homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género, además de encontrarlo culpable del delito de lesiones leves y coacción en perjuicio del amante, José Miguel Guajardo. 

El sujeto, que está preso desde el 15 de julio, sindicado como el autor del tremendo crimen de la mujer que permaneció desaparecida durante días, hasta ser hallada muerta en Campo Afuera, Albardón, seguirá detenido en el Penal de Chimbas durante el proceso judicial que culminó la etapa de instrucción, con curso en el Tercer Juzgado de Instrucción, a cargo del juez Guillermo Adárvez. 

Para el magistrado que investigó el caso en primera instancia, Álvarez es el responsable del asesinato de la joven madre de 24 años, quien en todo momento se abstuvo a declarar ante la Justicia y evitó su propia defensa. Su abogado planteó atenuantes de circunstancias extraordinarias en su conducta que no fueron tenidos en cuenta por el juez. 

Dos testigos claves complicaron al esposo de Brenda, que lo vieron quemando algo en el lugar donde luego fue hallado el cadáver de la madre de dos chiquitos, después de que el mismo sujeto denunciara la 'sorpresiva desaparición' de su pareja en la Comisaría 18º, tras atraparla in fraganti con su amante. Luego de varios días de búsqueda frustrada, personal policial dio con el cuerpo sin vida de la muchacha a partir de ese testimonio. 

Es que Álvarez se presentó a la comisaría el 11 de julio diciendo que su mujer había desaparecido y había escapado con dirección a campo traviesa, luego de ser sorprendida junto a su amante. Además, le dijo a la Policía que se había marchado con una suma importante de dinero, por lo que suponía que se había fugado. Al cabo de cinco días de búsqueda y con el dato proporcionado por los testigos, apareció el cadáver.

La causa que transitaba en un juzgado correccional de inmediato viró hacía el juzgado de instrucción de turno durante la feria judicial: el Cuarto. Finalmente, el expediente llegó al juzgado natural, el Tercero, donde la investigación continuó con su rumbo hasta el procesamiento. 

El delito por el que se lo procesó prevé una pena de prisión perpetua, según el Código Penal Argentino. 

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