Detalles del ataque sexual

Cómo fue el engaño que terminó con una violación en un taller rawsino

Se conocieron detalles de toda la trama que involucra a dos sujetos, actualmente detenidos, por las amenazas y el ultraje que sufrió una joven mamá de 22 años en un local metalúrgico de Rawson.
martes, 14 de mayo de 2019 · 18:38

“Hola…nos juntemos a tomar algo, con el Juan y el Maxi. Estoy en la casa de Maxi. Venite,  nosotros te vamos a pagar el remis...”

Con ese mensaje que sonaba a una inofensiva invitación, comenzó la trama de lo que después fue una pesadilla para una joven mamá de 22 años que terminó violada en un taller de Rawson, entre la noche del 10 y la madrugada del 11 de mayo último.

El principal sospechoso del ataque sexual es Raúl Maximiliano Vargas (27), empleado de ese taller, y su amigo Juan Servando (30), quien habría sido cómplice en el ultraje cometido en un taller electromecánico de calle Urquiza 226. La víctima conocía a estos dos muchachos, pero por medio de la novia del primero de ellos. De hecho habían compartido algunos encuentros, o sea que se conocían bien. Por eso no sorprendió aquel mensaje que recibió la noche del 10 de mayo, supuestamente escrito por su amiga, en el cual le decía “nos juntemos a tomar algo…” Ahí también le explicaba que estaba con Juan y Maxi en Rawson y que fuera, que le pagaban el remis.

La joven de 22 años, que vive en otra parte del Gran San Juan, tomó un remis y partió al lugar de la cita: en Comandante Cabot y Urquiza. Ahí se encontró con “Maxi” Vargas y Servando, que ya estaban alcoholizados. Ella –que no estaba ebria, como se dijo en principio- les preguntó por su amiga y éstos respondieron que estaba esperándola en el taller. Fue así que se trasladaron al local de calle Urquiza. Vargas, que es empleado de ese negocio, abrió el portón y entraron. En ese momento empezó el drama de esa chica.

La joven volvió a preguntar por su amiga y Vargas le dijo que estaba en la oficina de la planta alta. Entonces ella subió al primer piso, abrió la puerta de la oficina y no vio a nadie. En ese instante fue atacada desde atrás por Vargas, quien le puso un cuchillo tipo Tramontina en el cuello, comenzó a amenazarla y le sentenció: “sacate toda la ropa…De este taller no salís viva”, habría relatado la víctima.

La chica en principio logró zafar y se resistió, pero Vargas le dio algunos puntazos en el rostro y le provocó un corte en la espalda, mientras la sujetaba. Finalmente consiguió dominarla y la joven ya no opuso resistencia. El sujeto la violó por un largo rato, todo  esto mientras su amigo aguardaba en la planta baja.

Pasaron muchos minutos hasta que la chica pudo liberarse y recién ahí bajó al salón del taller. Supuestamente rogó a Juan Servando para que le abriera la puerta, pero éste no hizo nada, solo la miraba. La misma víctima después buscó la llave y abrió el portón. Descalza y con algunas prendas en sus manos, salió corriendo hasta que encontró a un remisero que la ayudó y la trasladó a la Seccional 24ta. a hacer la denuncia.

El caso pasó a manos del juez Martín Heredia Zaldo, del Cuarto Juzgado de Instrucción, quien ordenó llevar al médico a la joven y tomarle la denuncia. El informe del legista reveló que la chica presentaba heridas como consecuencia de un ataque sexual. El testimonio de la víctima luego permitió ubicar a los sospechosos, entre ellos a Raúl Maximiliano Vargas, que vive en Villa San Damián. A Juan Servando lo apresaron posteriormente. Estos sujetos también metieron en problemas a los dueños del taller, perteneciente a la familia de un subcomisario de la Policía, que tuvieron que ir a declarar en la causa. Ellos explicaron que no sabían que Vargas, que era su empleado, sacaba las llaves del local y lo utilizaba para sus reuniones con amigos.

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