Asesinato en el country

Liberan a dos involucradas en el crimen del empresario español: una de ellas, ¿víctima de una venganza?

Las jóvenes que permanecen en los calabozos de la Comisaría 28º estaban sospechadas de complicidad de la brutal muerte de Gonzalo Giménez Avendaño.
lunes, 4 de noviembre de 2019 · 14:04

Dos de las cinco mujeres detenidas por el crimen del empresario Gonzalo Giménez Avendaño, de 51 años quien fue asesinado en su vivienda del country "Portal de las Sierras", en Rivadavia, serían liberadas en las próximas horas después de que los investigadores coincidieran en que no estarían directamente vinculadas al violento asesinato, incluso una de ellas habría sido víctima de una venganza. 

Es que Celeste Navas de 18 años y la otra joven de apellido Narváez, de 19, habían quedado tras las rejas por el crimen ocurrido el 9 de octubre. Sin embargo, serían puestas en libertad ya que no habría elementos suficientes que las vinculen a la escena como sí los hay contra otras tres sospechosas: Nadia Camila Romero, Jesica Micaela Rivarola y Sheila Moya, quienes habrían estado en el lugar aquella sangrienta madrugada. 

Narváez había caído detenida por una llamada anónima a la Policía que la relacionaba al hombre que murió en el barrio privado, tras recibir cinco cuchillazos y un fuerte golpe en la cabeza. Según informaron fuentes policiales, quien realizó la llamada habría tenido intenciones de involucrarla pues, tras cruzar datos, los pesquisa descartaron que tuviera algún tipo de vinculación y por ello se habla -off the record- de una especie de venganza en su contra.   

Las pericias realizadas en la escena determinarán qué tipo de participación habrían tenido las jóvenes. Es que los investigadores las sometieron a un hisopado, que se hace para detectar su ADN. Se encontraron en el lugar una gran cantidad de botellas de alcohol y ahí podría estar su rastro.

Una de ellas -Moya- rompió el silencio y dijo que no tenía contacto con este hombre -Avendaño- y que no estuvo esa noche (momento que habría ocurrido el crimen). Sobre los dichos que afirman que sería una trabajadora sexual, lo desmintió categóricamente y explicó que está abocada a terminar el secundario

El hecho

El cadáver de Gonzalo Giménez Avendaño fue hallado pasadas las 14 de ese día por su tía, que entró a la fuerza con la Policía a raíz de que éste no contestaba los llamados. El hombre, que vivía solo, estaba tirado en el living comedor y presentaba un golpe en la nuca y cuatro heridas cortopunzantes, una de las cuales ingresó cerca del corazón y le provocó la muerte. A la víctima le faltaba su celular, la billetera y posiblemente dinero, aunque no se tiene certeza de eso. En otra parte de la vivienda hallaron más de 230.000 pesos.

Los investigadores al mando del juez Martín Heredia Zaldo, del Cuarto Juzgado de Instrucción, establecieron que aparentemente hubo una fiesta en la casa esa noche, que bebieron cerveza y champagne y posiblemente tuvieron sexo. Al empresario le gustaba ese tipo de reuniones con jovencitas a las que conocía en boliches e invitaba a su casa, en ocasiones hasta les pagaba o les hacía regalo, contaron los pesquisas que indagaron sobre su vida.

El dato revelador surgió de un amigo del empresario, un hombre de apellido Morla, quien contó a los investigadores que la noche del martes fue a visitar a Giménez Avendaño y éste le contó que esperaba a dos chicas para una fiesta íntima en su casa. Ese testigo aseguró que se refería a un tal Sheila y de otra joven. También dijo que después de esa charla se retiró y que Giménez Avendaño se quedó solo aguardando las visitas.

A través del informe de llamadas de celulares confirmaron que la última comunicación que tuvo el empresario fue con una de esas chicas que lo iban a visitar. Fue así que el juez Heredia Zaldo ordenó localizar y detener a las dos sospechosas. Ahí aparecen los nombres de Moya, Rivarola y Romero.

 

  

  
 

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