Detuvieron a un policía sospechado de intentar abusar de un adolescente de 14 años. El chico es hijo de un amigo del agente, con quien justamente bebía en la madrugada de este miércoles. La madre denunció que el efectivo hizo subir al jovencito a su auto (en la foto), lo llevó a una zona oscura de Santa Lucía y empezó a hacerle proposiciones con doble sentido y hasta quiso besarlo.
La denuncia la hizo la mamá del adolescente este miércoles a la mañana en el Centro A.NI.VI. Y el policía detenido es Mauricio Pereyra, de 42 años, quien cumple funciones en la Unidad Operativa del Barrio Municipal, en Pocito, confirmaron fuentes de la propia fuerza.
Allegados al caso señalaron que, en las primeras horas de este miércoles, el agente estaba tomando con un amigo en la casa de este último en Santa Lucía. La versión es que Pereyra se encontraba muy alcoholizado. En la misma vivienda estaba el hijo del amigo, que fue a cenar con su abuela y se quedó viendo televisión, relató la madre, que está separada del papá. El chico vive junto a su mamá y dos hermanos a una cuadra de distancia.
A eso de las 2 de la mañana, el adolescente se despidió de su padre y salió a la calle para tomar rumbo hacia su domicilio, pero el policía lo siguió por detrás. La madre relató a TIEMPO DE SAN JUAN que “ahí lo agarró de un brazo y lo metió al auto, diciéndole que lo acompañara a comprar cigarrillos”. El chico no se resistió porque lo conocía, lo extraño es que supuestamente el policía –que andaba de civil- tomó por calle Colón, después por Angualasto y empezó a dar vueltas por inmediaciones del camping de la Colonia Richet Zapata. “Le hacía insinuaciones y le decía que lo que pasara entre ellos iba a quedar en secreto. O lo que le hiciera, le iba a hacer muy feliz. Y que no le contara a nadie. Mi hijo le preguntaba a qué se refería y el policía no le contestaba. Además me contó que en un momento el policía se le acercó y como que le quiso dar un beso. Me dijo que ahí sintió asco, que abrió la puerta del auto y salió corriendo. Y que este tipo le gritaba por detrás: `vení mariquita, que te voy a llevar a tu casa´, pero mi hijo se vino corriendo”, relató la denunciante.
El adolescente corrió hasta el barrio Bermejito y en una de sus calles se cruzó con un patrullero, entonces le pidió ayuda a los policías. Les contó que un hombre lo obligó a subir a su auto, que lo llevó y que quiso propasarse. Los uniformados trasladaron al chico a su casa y junto a él hablaron con la madre para ponerla al tanto de la situación. Después fueron a la Seccional 29na.
Para entonces no sabían dónde estaba el sospechoso ni su vehículo. Sin embargo, cuando la mujer y el adolescente abandonaban la comisaría, un pariente les avisó por teléfono que el individuo había vuelto en su coche a la casa del padre del chico. Fue así que una comisión policial concurrió al lugar y apresó al sospechoso, que resultó ser un agente de la fuerza. En principio lo detuvieron por desorden y por conducir en estado de ebriedad. Esto porque todavía no había ninguna denuncia por un delito contra la integridad sexual. Horas más tarde, cuando la mamá formalizó esa denuncia por un presunto intento de abuso, desde el Segundo Juzgado de Instrucción dispusieron que el agente Pereyra continuara detenido mientras prosiguen con la investigación del caso. Fuentes de la Policía indicaron que el policía tendría una causa administrativa y tiempo atrás le quitaron el arma reglamentaria.