Tales fueron los daños psicológicos que le causaron los ultrajes sexuales a los que los sometía su tío y padrastro, que una joven de apenas 19 años se cortó el pelo y se empezó a vestir como hombre para dejar de llamar la atención de su abusador.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITETales fueron los daños psicológicos que le causaron los ultrajes sexuales a los que los sometía su tío y padrastro, que una joven de apenas 19 años se cortó el pelo y se empezó a vestir como hombre para dejar de llamar la atención de su abusador.
Todo comenzó cuando la denunciante tenía 8 años. Primero fueron manoseos y dos años después empezaron las violaciones, que duraron hasta los 16, edad a la que la joven se puso de novia y esa fue la mejor excusa para huir de su casa y de su tío abusador, quien además estaba en pareja con su mamá.
Al cabo de un tiempo, y por pedido de su mamá, la joven tuvo que regresar a su casa de Rawson, donde además vivía su abusador. Al principio parecía que la situación había cambiado, pero en agosto pasado, y ya con 19 años, volvió a ser atacada sexualmente por su padrastro.
Esa fue la gota que rebalsó el vaso y que la empujaron a contarle a su mamá, a una prima y a su actual pareja lo que venía soportando durante todos estos años.
Tras realizarse la denuncia, el acusado fue detenido por el juez Alberto Benito Ortiz, del Primer Juzgado de Instrucción y pese a que se negó a declarar, fue procesado con prisión preventiva por abuso sexual con acceso carnal, agravado por la situación de convivencia.

video