En horas de la noche del sábado, una camioneta Toyota Hilux sorprendió a todos cuando perdió el control, mientras marchaba a gran velocidad, se subió a la vereda y atropelló a dos nenes que estaban sentados en un banco, en inmediaciones de Calle 11 y Aberastain en Pocito.
Los pequeños de 3 y 5 años fueron hospitalizados a causa de las fracturas que sufrieron, producto del fuerte impacto del vehículo cuyo conductor quedó detenido y trasladado a los calabozos de la Comisaría 7ma.
Según indicaron algunos testigos que presenciaron el hecho que pudo terminar en tragedia y de milagro no fue así, la camioneta se desplazaba con exceso de velocidad y por ello indicaron que habría estado corriendo una picada aunque no lograron precisar si había otro automóvil involucrado.
El automovilista tras las rejas fue sometido a la prueba de alcoholemia de rigor en este tipo de casos y el resultado de la misma aún se desconoce. Lo cierto es que los chiquitos están fuera de peligro y que el responsable del tremendo siniestro ahora deberá responder ante la Justicia, al menos por lesiones.
Los agravantes de velocidad y alcohol están en juego y por ello los peritos tendrán una tarea clave para determinar cómo se desencadenaron los hechos.