Irregularidades en el depósito de 9 de Julio

Excarcelan a otro policía del escándalo por el vehículo que usaba el jefe del depósito judicial

Es el oficial principal Ulises Chirino, quien fue liberado este miércoles a la mañana tras declarar en el Primer Juzgado Correccional. De los cinco implicados, sólo dos siguen presos.
miércoles, 09 de octubre de 2019 · 23:22

El juez Juan Pablo Ortega excarceló este miércoles a otro de los cinco policías involucrados en el escándalo por la camioneta Toyota que estaba como secuestrada en el depósito judicial de 9 de Julio y que era usada supuestamente para provecho propio por el jefe de dependencia.

El que recuperó la libertad este miércoles es el oficial principal Ulises Chirino, el segundo jefe del predio de 9 de Julio. El magistrado a cargo del Primer Juzgado Correccional le tomó indagatoria por presunto Incumplimiento a los deberes de funcionario público y luego dispuso su excarcelación. Los únicos que continúan detenidos son el principal sospechoso en la causa, el comisario Gustavo Padilla, y su chofer y “mano derecha” el sargento Néstor Gómez, revelaron fuentes judiciales y policiales. El domingo último excarcelaron al sargento Raúl Flores y el lunes salió en libertad el agente Eloy Augusto Cárdenas, ambos también efectivos del depósito de 9 de Julio.

Por una camioneta

El juez Ortega y la fiscal Claudia Salica investigan el uso indebido que supuestamente hacía el comisario Padilla de esa camioneta Toyota Hilux secuestrada que estaba depósito. Ese rodado le había sido entregado en mayo último a Padilla, en calidad de depositario judicial, por el juez de instrucción Pablo Flores a raíz de un pedido que le hizo este jefe policial argumentando que no tenían en qué movilizarse, según fuentes judiciales. El magistrado le dio la camioneta con la condición de que su personal o él lo ocuparan en las tareas propias de la dependencia, explicaron. El juez reconoció que no cumplió con el procedimiento y esto ahora le puede traer problemas.

Sin embargo, tres de los policías que ya declararon en la causa afirmaron que Padilla retiró el vehículo y se lo llevó, que no volvieron a ver más en el predio a ese rodado y que para movilizarse usaba la camioneta Chevrolet S-10 que les entrega la fuerza, señalaron las fuentes. Eso confirmaría la sospecha de que el jefe policial tenía el vehículo en su casa y lo ocupaba para cuestiones particulares, señaló un funcionario.

Algunos de esos policías también dijeron que el comisario Padilla hacía “cosas raras”: ingresaba al playón de autos radiados en horarios poco habitual y hasta de noche, y que en ocasiones ordenaba que no registraran su entrada en el libro de guardia. Por esto último también investigan otras posibles irregularidades dentro del depósito.

El agente Cárdenas, los sargentos Flores y Gómez, y el oficial principal Chirino, están acusados del delito incumplimiento a los deberes de funcionario público. Esto porque supuestamente sabían del uso indebido del vehículo que hacía su jefe y no lo denunciaron. El comisario Padilla, en cambio, está imputado de abuso de autoridad e incumplimiento a los deberes de funcionario público, confirmaron fuentes judiciales.

La otra causa

Padilla, mientras sigue detenido por esta causa, es investigado por otro hecho en el Segundo Juzgado de Instrucción a cargo del juez Pablo Flores. Ahí lo investigan por presunta estafa, falsificación de firma e incumplimiento a los deberes de funcionario público, aseguraron fuentes judiciales. Es por un auto Chevrolet Corsa que estaba radiado de circulación desde 2016 y que sacó del depósito judicial mediante una maniobra aparentemente ilícita, explicaron en tribunales. La sospecha es que contactó al dueño de ese rodado y lo convenció para que se lo vendiera porque tenía a una abultada multa. Para poder retirar el vehículo consiguieron un acta con la firma falsa del jefe de la Seccional 3era y de esa forma hicieron figurar que todo estaba en regla. El hecho quedó al descubierto porque el comisario Oscar Sombra, jefe de la 3ra, encontró la copia de esa acta con una firma que no era la suya y entonces denunció la irregularidad.