Sigue el escándalo

Al final se supo: ¿quién fue el juez que ordenó detener a la madre de la joven asesinada?

Hubo una feroz pulseada entre dos magistrados, Moine y Parra, que se señalaron mutuamente como los autores de la polémica orden. Desde la Seccional de Angaco revelaron quién lo ordenó. Mirá.
lunes, 07 de enero de 2019 · 23:40

Desde la Comisaría 20ª informaron a Tiempo de San Juan que fue el juez Ricardo Moine, subrogante del Tercer Juzgado Correccional, quien ordenó la detención de Anabella Recabarren, mamá de Thalía, la joven asesinada por su ex novio, Ángel Morales, en 2016.

La mujer tenía una denuncia en esa seccional por el delito de amenazas radicada por la madre de Ángel Morales. Efectivos de la dependencia se comunicaron con Anabella para que fuera a notificarse por la denuncia y, cuando llegó, se enteró que tenía una orden de detención desde el Tercer Juzgado Correccional.

La mamá de Thalía Recabarren dijo que le pintaron los dedos, la fotografiaron y pasó más de 10 horas detenida hasta que decidieron dejarla en libertad. Sin embargo, el escándalo se desató desde el momento en que se supo que estaba detenida. No había motivo para hacerlo ya que solo llegó a la seccional a notificarse por la denuncia.

A partir de ese momento, los jueces del Segundo Juzgado Correccional (Carolina Parra) y Tercero Correccional (se encuentra subrogando el juez Ricardo Moine) empezaron a "tirarse la pelota" sobre quién fue el que libró la orden de detención de Anabella Recabarren.

Un dato importante: el turno del Segundo Juzgado Correccional terminó el 31 de diciembre. A partir del primer día del 2019 comenzó con su turno el Tercer Juzgado Correccional. A la mamá de Thalía la detuvieron el pasado jueves 3 de enero, es decir que el Tercero Correccional, subrogado por el juez Moine, se encontraba de turno.

Sin embargo, el propio magistrado afirmó, en declaraciones con este medio, que todo "fue un error de comunicación" y lo argumentó con una seguillida de hechos por los cuales, según él, la mujer habría quedado detenida. Entre otras cosas, el juez expresó que, el 30 de diciembre, desde la Regional Capital se comunicaron con el secretario del Segundo Correccional, quien les dijo luego que Recabarren debía presentarse con un abogado defensor a la comisaría para ser notificada sobre la denuncia de amenazas.

Como la mujer se presentó el 3 de enero sin un abogado defensor, quedó detenida pero en la Comisaría 18ª ya que el femicida de su hija, Ángel Morales, estaba en la Seccional 20ª y ambos no podían permanecer en la misma dependencia. Ésto fue informado por la Comisaría al actual juez de turno, Ricardo Moine. El propio magistrado se puso en contacto con la jueza del Segundo Correccional, Carolina Parra, para expresarle lo sucedido ya que la causa comenzó cuando ella estaba de turno, de acuerdo a su versión. 

"El teléfono descompuesto" se produjo cuando la magistrada le dijo a Moine, luego de enterarse de la detención, que ella nunca había solicitado vincular a Recabarren a la causa. Luego desde ambos juzgados se comunicaron con la seccional para ordenar la inmediata liberación de la mujer. Ésta fue la versión de los hechos del subrogante Ricardo Moine.

En contraposición a los dichos del juez de turno, Carolina Parra, titular del Segundo Juzgado Correccional, dijo (también a este medio) que jamás hubo errores de comunicación. “Yo no di ninguna orden de detención porque entendí el contexto en el que había pasado”, afirmó la jueza.

"Siempre dejé en claro que no iba a librar ninguna orden de detención y se lo informé a la Policía. Ni queriendo hubiera podido dar una directiva de ese tipo porque desde el 31 de diciembre ya no estoy más instruyendo la causa. Es más, la directiva fue clara: no detener a Recabarren”, continúo diciendo la magistrada.

Finalmente, pese a las idas y vueltas entre los jueces correccionales, desde la Comisaría 20ª, de Angaco, informaron a Tiempo de San Juan que fue el juez Ricardo Moine quien ordenó la detención de Anabella Recabarren. Fin del misterio.

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