Al llegar a la comisaría, la mujer de apellido Moreno, de 51 años, expresó su cansancio de las reiteradas ocasiones que, junto a su marido, tuvieron que sufrir diferentes robos de su tío. El hombre se llama Jorge Saldivar, de 70 años, y, por herencia, le quedó una casita ubicada en el fondo del hogar de Alejandra Moreno.
Esta vez la denuncia fue únicamente por unas zapatillas pero, en realidad, la radicó debido a la gran cantidad de robos que la familia viene sufriendo desde que Saldivar fue a vivir a ese domicilio.
La vivienda está ubicada en calle Agustín Gomez, en Capital. En el hecho interviene personal de la Comisaría 28ª y se encuentran a la espera de la orden judicial para allanarle la casa al anciano delincuente.