La policía detuvo a un ladrón cuando todavía tenía su botín en las manos, o mejor dicho en el cuadro de su motocicleta. Es que personal del Comando Sur vio a Ariel Alfredo Herrera cuando llevaba el motor de un aire acondicionado en su vehículo, a las 3:40 de la madrugada.
El detenido intentó disimular cuando vio el patrullero y quiso esconderse detrás de un auto que estaba estacionado, a pesar de los esfuerzos, los policías ya se habían dado cuenta de que algo raro sucedía. Cuando se acercaron a entrevistarlo vieron que el aparato tenía cables y mangueras cortadas y que todavía perdía agua por uno de los conductos. Debido a esto los policías decidieron trasladarlo a la comisaría.
Cuando iban a llevarse a Herrera los uniformados tuvieron que defenderse de un grupo de vecinos que quiso frenar el procedimiento y les arrojaron piedras, dejando algunos abollones en el patrullero. A pesar de esto pudieron llevarse al hombre a la seccional, donde confesó que había robado el aparato de una casa del Barrio Güemes con un cómplice.
Herrera quedó a disposición de Flagrancia y el motor en la Subcomisaría de Villa Hipódromo, donde intentan dar con el dueño del mismo.