Al menos un hombre y una mujer jugaron con la desesperación de una madre, haciéndole creer que su hijo estaba internado y obligándola a llevar efectivo y elementos de valor a distintos puntos. Si bien la primera vez lograron engañarla, fue la avaricia de los estafadores la que los hizo caer.
Yolanda recibió el primer llamado cerca de las 11:30, y un hombre la convenció de que era su hijo, que estaba enfermo y que necesitaba una carga virtual a un teléfono. La mujer hizo lo que le pedían y pagó $1.200, que el hombre utilizó para volver a llamarle y pedirle esta vez dinero: le dijo que lo tenían que operar de la vesícula de urgencia y para eso necesitaba $2.0000. Cuando la respuesta de la mujer fue que no tenía ese dinero, el estafador volvió a convencerla, le dijo que pidiera prestado, que buscara teléfonos y objetos de valor y todo lo llevara al acceso Sur y 25 de Mayo, donde la esperaría un “secretario de CIMAC”.
La mujer, en su desesperación, llevó $18.000 y dos alianzas de oro. Luego de esto, preocupada, partió al CIMAC, desde donde llamó a su hija para decirle “que baje a ayudarle a estacionar”. Fue ahí que la hija de la mujer se dio cuenta y le explicó a su madre que había sido víctima de la estafa.
Luego de esto los estafadores, pensando que podían seguir estafando a la mujer, volvieron a llamarle. Esta vez el hombre le pidió más dinero y sábanas limpias. Volvieron a acordar, la mujer dijo que llevaría $15.000 y los objetos a una unión vecina en San Miguel al sur de calle Quiroga y se lo entregaría esta vez a una mujer. Pero al contrario que antes, esta vez Yolanda ya había descubierto el engaño, por lo que asistió con la policía.
Los uniformados la acompañaron y cuando ella se acercó a la mujer que le iba a recibir el dinero, que iba con una menor de edad, detuvieron a la estafadora. Así fue como quedó detenida Liseth Heredia, quien será juzgada por estafa agravada por ir acompañada de un menor.