Cuando la policía encontró a Marta Cardozo, en febrero de 2016, todos quedaron shokeados por la violencia extrema con la que mataron a la jubilada de 64 años y el jefe de la Policía no dudó en calificar la escena del crimen con “dantesca y horripilante”. Pero a pesar delos esfuerzos para dar con un responsable, poco tiempo después no quedaron detenidos ni acusados por la causa. Hasta ahora, que surgió el nombre de Antonio Ledesma.
El hombre era cliente habitual de Cardozo y tenía antecedentes en Córdoba por robo y también por abuso sexual. Su nombre fue señalado recientemente y el hecho de que haya dejado la provincia poco después del terrible crimen ocurrido en el Barrio Patricias Sanjuaninas, aumenta la sospecha.
La policía, tras tener un nuevo nombre en la causa, comenzó a buscar al hombre, mientras el juez Heredia Zaldo liberó una orden de captura nacional e internacional.
El crimen
Griselda Marta Cardozo (64) era una mujer muy solitaria que vivía en el barrio Patricias Sanjuaninas, en Desamparados.
El sábado 20 de marzo fue hallada por su hermano, cerca del medio día. La mujer estaba desnuda y recostada en su cama con el rostro desfigurado.
Luego la autopsia revelaría que tenía quebradas las costillas y los huesos de la cara debido a la brutal golpiza que recibió por parte del homicida.
La mujer estaba destrozada como si alguien hubiese saltado sobre su cuerpo hasta quebrarle los huesos. Además de la brutal golpiza Griselda había sido violada. En la casa había un vidrio roto y sólo faltaba un televisor pequeño.
Desde que su cuerpo fue hallado hubo tres menores detenidos, y dos vecinos uno de apellido Guzmán y otro de apellido Palacio Vera. Pero todos tuvieron que ser liberados.