Este jueves, la defensa de Guadalupe Andrada, acusada de asesinar de una puñalada a su pareja, Pablo Ojeda, el pasado 10 de julio en su vivienda del Loteo Reconquista, Chimbas, anticipó a Canal 13 los detalles sobre la declaración de la mujer ante la Justicia y aseguró que la herida mortal se produjo en una discusión doméstica.
"Mi defendida ha explicado cómo sucedieron los hechos. Ha dicho que fue un forcejeo, un tironeo y no ha agregado acción ilegítima alguna", explicó Francisco Micheltorena, abogado defensor.
"El cuchillo lo tenía él, ella de alguna manera se lo arrebata y cuando Ojeda le tomas las manos, se produce un forcejeo donde ella tiraba para atrás y él para atraerla hacia si. En un momento ella afloja, de hacer fuerza hacia atrás para retirarse. Cuando ella aflojó, sintió que Ojeda le dijo que había sufrido una herida. Pero mi defensa no asume, admite ni recuerda haber cometido la acción de acuchillar", comentó el letrado.
"Puede haberse tratado de emoción violenta, pero más allá de haber un shock por la situación, ella había sido amenazada con anticipación por Ojeda de que le iba a clavar la panza. El punto es que ella no tuvo la voluntad de herirlo. En estas situaciones se tironeo se produce lo que se denomina 'el juego de la soga'. Entiendo que ha sido una situación involuntaria en que el mismo señor Ojeda había provocado la herida" añadió Micheltorena
El letrado reiteró que Andrada había afirmado que el joven la amenazaba frecuentemente: "El motivo de la discusión es infundado por parte de él, por celos. Al final, ella había decidido irse de la casa".
Actualmente, Andrada está alojada en los calabozos de Comisaría Primera.