Tras leer y oír las escuchas telefónicas a seis policías de
la Seccional 17 del Juzgado Federal, el juez Pablo Flores confirmó que "por
ahora no hay más pruebas adulteradas que la del arma” en el caso de la causa
por el homicidio ocurrido durante el corso de Chimbas.
Tal como lo había adelantado a Tiempo de San Juan, el juez
Flores volvió a insistir en que "es de una gran torpeza que hayan plantado el
arma porque aún ni siquiera sabemos de qué calibre es el proyectil del arma que
mató a la señora Bugueño”.
Durante la tarde del martes y la mañana del miércoles
últ imo, el juez Flores analizó la extracción de la investigación que le envió
el Juzgado Federal y determinó que "no aparece otra prueba que sea
irreproducible que se vea comprometida en esas escuchas telefónicas”.
Por la muerte de María Bugueño está preso Miguel Ángel
Tapia, imputado como autor del homicidio. Si bien en un principio habían otros
tres detenidos, luego fueron liberados y se incorporaron como testigos en la
causa.
El juez Flores aclaró que Tapia fue detenido antes de que
los policías de la Seccional 17 hallaran un revólver en la costanera del Río
San Juan, por lo que esa prueba no es considerada vital por el magistrado en la
investigación del homicidio, ya que tiene testimonios y otras evidencias para
mantener imputado a Tapia.