De que alguien miente, no hay lugar a dudas. Quien se las verá difícil será el juez Eduardo Agudo para dilucidar quién dice la verdad sobre la tragedia vial que le costó la vida al último campeón del Giro del Sol, Elías Pereyra.
Por un lado, el testigo clave Laureano Rosas, ciclista que entrenaba junto a Pereyra al momento del accidente fatal, declaró ante el Primer Juzgado Correccional que ellos tenían el semáforo con luz verde.
Rosas es un testigo clave para la investigación porque es quien pedaleaba a la par del ciclista fallecido por el impacto, en el cruce de la calle Las Moras y de la Ruta Provincial 12, en Zonda.
Incluso, Rosas informó en el juzgado que él se salvó de ser atropellado gracias al pedalín de la bicicleta: dice que se le desenganchó el pie y que por eso dejó de pedalear, en el preciso momento que transitaban por calle Las Moras hacia el Sur y giraron con luz verde por la Ruta 12 hacia el Este, con destino a la Ciudad de San Juan.
Según fuentes del juzgado, Rosas está aún en estado de shock por ver cómo atropellaron y mataron a su compañero ciclista y en sede judicial dijo que iba a rescindir el contrato con el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) para irse de San Juan.
Por otro lado, la mujer que conducía la Ford Eco Sport también declaró haber pasado con luz verde en el semáforo. Se trata de la docente Adriana Becerra.
El juez Agudo tendrá que tomar medidas, como otros testigos, para ver quién dice la verdad y quién miente.
Según fuentes judiciales, otros testigos complicarían la versión de la conductora de la camioneta, ya que sostendrían que pasó en luz roja.
De lo que no hay lugar a dudas es que la mujer iba en infracción, ya que estaba del lado izquierdo de la Ruta 12, con dirección al Oeste, siendo que en ese lugar no está permitido adelantarse. Todo indica, según fuentes judiciales, que la conductora habría aumentado su velocidad para alcanzar el semáforo y fue en ese momento cuando impactó al ciclista "Chuky” Pereyra, quien murió en el acto.