INCREÍBLE HISTORIA

Desde el Penal habla el yerno de Ágata Galiffi, la “Flor de la Mafia”

Guillermo Verón (51) cumple una condena por estafa en la cárcel. Casado con la hija de la mítica mafiosa siciliana que vivió sus últimos años en San Juan contó cómo fue vivir con “La Flor de la Mafia”. Defenestró a Clarín y a Esther Goris por “contar mentiras” sobre su suegra.
sábado, 2 de enero de 2016 · 14:55
Cualquier caucetero de más de 70 conoce la historia de Agata Galiffi, más conocida como "La Flor de la Mafia”, hija del siciliano Juan "Chicho” Galiffi, que pasó sus últimos años de vida en San Juan. 

Guillermo Verón (51) cumple una condena por estafa en el Penal de Chimbas y luego de la feria judicial recobrará su libertad y volverá a Mar del Plata, donde lo espera su esposa, Karina, hija adoptiva de una de las mujeres más enigmáticas que pasaron por la provincia.

  Verón habló con Tiempo de San Juan y contó la verdad sobre el paso de Galiffi  por San Juan. Desmintió varias versiones sobre Ágata y acusó a Clarín y a Esther Goris de esparcir mentiras sobre su suegra. 

"Cuando yo la conocí a Karina tenía 23 años y ella 19. Nos casamos muy rápido y a los pocos meses de salir me enteré de quién era hija”, comienza relatando Guillermo, que dice que admiró a su suegra desde el primer momento en que la vio. 

"Mi papá se enteró con quién salía y me pidió que la tomara en serio a Karina porque me iba a meter en un embrollo”, cuenta entre risas Guillermo. 

Es que su mujer, con quien continúa casado y tiene 6 hijos, es la descendencia que dejó en este mundo Ágata  Galiffi. 

"Lo que recuerdo de ella es que era una persona con mucha alegría, me recibió como el hijo varón que nunca tuvo”, comenta Verón. 

Cuando Guillermo conoció a Karina ya poco quedaba de la imponente finca que Ágata había comprado en Caucete y sólo tenía su departamento en 9 de Julio y Caseros, donde Guillermo compartió los últimos 6 años de vida de Galiffi. La "Flor de la Mafia” murió en 1985 producto de un virus intrahospitalario mientras estaba internada en el sanatorio Almirante Brown. 

"Nunca me negó su pasado, siempre me contó sin tapujos todo, desde el robo al Banco Nación de Tucumán por el que estuvo presa hasta las mentiras que se decían de ella”, relata Guillermo. Es que antes de llegar a la provincia Ágata estuvo presa tres años en un convento porque, junto a un grupo de ladrones, intentó robar dinero del banco tucumano. 

"Alquilaron una casa que quedaba atrás del banco porque querían hacer un boquete e intercambiar dinero falso por el verdadero que estaba en la bóveda. Una locura total y así les salió también”, explica Guillermo quien conoce la historia de la boca de la propia mentora del plan, Ágata Galiffi. 

Después de eso la mujer estuvo detenida y cuando recuperó su libertad se vino a vivir a San Juan donde se convirtió en una respetada mujer de la alta sociedad. 

"También tuvo un local de zapatos exclusivos en Av. Rioja, entre Laprida y Rivadavia. Se llamaba Creaciones Karina, por mi mujer”,  detalla Guillermo. 

El interno del Penal recuerda a Galiffi como una "mujer bellísima y muy respetada” y asegura que la biografía no autorizada escrita por la actriz Esther Goris "es una payasada”. Es que los únicos familiares de Ágata que quedan vivos son Guillermo y Karina y según el hombre "nunca autorizamos esa biografía”. 

Guillermo conoce la historia de Ágata en profundidad y también la del padre de la mujer Juan "Chicho Grande” Galiffi, un mafioso conocido en Argentina como el Al Capone de Rosario. 

"Muchas cosas de las que se dicen son mentiras. El padre de Ágata no traficaba droga, ni mujeres. En esa época ser mafioso era traer habanos importados, wisky y sobre todo los caballos”, asegura Guillermo. 

Según el hombre, mucha de la fama que tuvo en su momento Juan Galiffi, se debió a la mala prensa de un diario que recién comenzaba a surgir en el país, diario que se convertiría en el más respetado y al mismo tiempo criticado de la Argentina. 

"Don Juan era muy amigo del presidente Hipólito Yrigoyen en los años 30’. Es más le regaló un sillón de oro que después se perdió con las otras presidencias. El medio que estaba surgiendo y le hizo la vida imposible a Don  Juan fue Clarín,  porque él era ideólogo de Yrigoyen. Lo persiguieron hasta que consiguieron deportarlo de nuevo a Sicilia”, sostiene Guillermo y reflexiona,  "la historia se repite en la actualidad con distintos personajes”. 

El hombre que amó a Galiffi más que a su propia madre sabía italiano y cuenta que tenían largas charlas hablando en el idioma natal de Ágata. "Mis seis hijos también saben hablar italiano pero ya no volvimos a tener contacto con nadie más de la familia que está en Sicilia”, explica Guillermo. Es que, según él, aunque están orgullosos de su abuela,  quieren llevar una "vida más tranquila y no ser expuestos”. 
 
La bella Ágata, "Flor de la Mafia”

Ágata Cruz Galiffi, hija del reconocido mafioso "Chicho el Grande”, se ganó el mote de la "Flor de la Mafia” por sus hermosos ojos grises que dejaban perplejo a cualquiera. .  Si bien su yerno desmiente las versiones que la colocan como la capa de la mafia en Rosario, otra historia no oficial sostiene que se hizo conocida por querer organizar la mafia luego de que su padre fuese deportado. Sin embargo su vida cambiaría para siempre después de quedar detenida por el robo al Banco Nación de Tucumán y luego de tres años presa llegó a San Juan donde se radicaría para siempre. 

Tuvo un solo hermano conocido como "Chicho el Chico” quien murió en una redada. 

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